*El Rey les responderá: «Les aseguro que todo lo que hicieron por uno de mis hermanos, aun por el más pequeño, lo hicieron por mí».* - Mateo 25:40 NVI
Cuando entraba en un gran centro de compras, un hombre, que pedía limosna en la entrada, me dijo: «¿Me compraría algo para beber?». Seguí caminando, pero entonces recordé cómo, unas horas antes, mi esposo le había dado a una persona necesitada el alimento que había comprado para su almuerzo. Avergonzada, regresé y le pregunté qué quería beber. Estaba sentado junto a la máquina de bebidas, de modo que fue fácil satisfacer su pedido.
*Jesús siempre se tomó un momento para volverse y atender las necesidades de la gente.* En Marcos 5, leemos cómo Jairo fue a Jesús y le rogó que sanase a su hija moribunda. Camino a la casa de Jairo, una mujer que sufría hemorragias desde hacía doce años tocó su manto y fue sanada. En lugar de apresurarse, Jesús se tomó el tiempo para hablarle y decirle que su fe la había sanado. *Como personas que seguimos a Jesús, hemos de emular su ejemplo de cómo tratar a otras personas con bondad y compasión. Al hacerlo, estaremos colaborando para hacer de este mundo un lugar mejor.*
ORACIÓN
*Dios que nos amas, que siempre podamos recordar tus enseñanzas sobre amar a nuestro prójimo como a nosotros mismos. Ayúdanos a mostrar tu amor a otras personas con palabras y hechos.* En el Nombre de JESÚS. Amén.
LECTURA
Evangelio según San Marcos 5:21-34
[21] Jesús regresó en una barca a la otra orilla, y como una gran multitud se reunió alrededor de él, decidió quedarse en la orilla del lago. [22] Entonces vino Jairo, que era uno de los jefes de la sinagoga, y cuando lo vio, se arrojó a sus pies [23] y le rogó con mucha insistencia: «¡Ven que mi hija está agonizando! Pon tus manos sobre ella, para que sane y siga con vida.» [24] Jesús se fue con él, y una gran multitud lo seguía y lo apretujaba. [25] Allí estaba una mujer que desde hacía doce años padecía de hemorragias
[26] y había sufrido mucho a manos de muchos médicos, pero que lejos de mejorar había gastado todo lo que tenía, sin ningún resultado.
[27] Cuando oyó hablar de Jesús, se acercó a Él por detrás entre la gente y tocó su manto.
[28] Pensaba: «Si logro tocar siquiera su manto, quedaré sana». [29] Al instante, cesó su hemorragia y se dio cuenta de que su cuerpo había quedado libre de esa aflicción. [30] Al momento, Jesús se dio cuenta de que había salido poder de sí mismo, así que se volvió hacia la gente y preguntó: —¿Quién ha tocado mi manto? [31] —Ves que te apretuja la gente —le contestaron sus discípulos—, y aun así preguntas: “¿Quién me ha tocado?”. [32] Pero Jesús seguía mirando a su alrededor para ver quién lo había hecho. [33] La mujer, sabiendo lo que había sucedido, se acercó temblando de miedo y, arrojándose a sus pies, confesó toda la verdad.
[34] —¡Hija, tu fe te ha sanado! —dijo Jesús—. Vete en paz y queda sana de tu aflicción.”
PENSAMIENTO DEL DÍA
*Seguiré a Jesús y, como Él, mostraré bondad y compasión a otras personas.*
OREMOS
*Por demostrar bondad y misericordia a los necesitados.*
LA BIBLIA EN UN AÑO
Hoy leemos:
*Juan 9, 10.*
