*El que es bueno, de la bondad que atesora en el corazón produce el bien; pero el que es malo, de su maldad produce el mal, porque de lo que abunda en el )corazón habla la boca.”*
Lucas 6:45 NVI
Conducía de regreso a casa después de reunirme con una amiga, cuando observé una pequeña grieta en el parabrisas. *No le presté mucha atención, pero al día siguiente se había extendido y ocupaba parte de mi campo visual.* ¡Ahora sí me preocupaba!
Al verla, establecí la relación con el tema tratado en el estudio bíblico para mujeres. Habíamos estado conversando sobre el lenguaje y cómo utilizamos las palabras en la interacción con otras personas. Igual que la rajadura en el parabrisas, *lo que comienza siendo pequeño —un chismecito, una pequeña mentira o una especulación inocente sobre alguna persona— puede escalar rápidamente y tener consecuencias por mucho tiempo.*
Santiago 3:5 nos advierte: *«Así también la lengua es un miembro muy pequeño del cuerpo, pero hace alarde de grandes hazañas. ¡Imagínense qué gran bosque se incendia con tan pequeña chispa!»* (NVI). Como discípulos de Jesús, ¿acaso no deseamos que nuestras palabras despierten amor y compasión? *Recordemos honrar al Padre celestial con nuestras palabras y animarnos siempre unos a otros.*
ORACIÓN
Padre celestial, tú conoces lo que hay en nuestros corazones antes que pronunciemos una sola palabra. *Llena lo que decimos con tu amor y con tu sabiduría.* Oramos en el nombre de Jesús. Amén.
LECTURA
Carta de Santiago 3:1-12 NVI
[1] “Hermanos míos, no pretendan muchos de ustedes ser maestros, pues, como saben, seremos juzgados con más severidad.”
[2] Todos cometemos muchos errores. Quien no comete errores en lo que dice, es una persona perfecta, y además capaz de dominar todo su cuerpo. [3] A los caballos les ponemos un freno en la boca, para que nos obedezcan, y así podemos controlar todo su cuerpo. [4] Y fíjense en los barcos: Aunque son muy grandes e impulsados por fuertes vientos, son dirigidos por un timón muy pequeño, y el piloto los lleva por donde quiere.
[5] Así es la lengua. Aunque es un miembro muy pequeño, se jacta de grandes cosas. ¡Vean qué bosque tan grande puede incendiarse con un fuego tan pequeño! [6] *Y la lengua es fuego; es un mundo de maldad. La lengua ocupa un lugar entre nuestros miembros, pero es capaz de contaminar todo el cuerpo; si el infierno la prende, puede inflamar nuestra existencia entera.* [7] La gente puede domesticar y, en efecto, ha domesticado, toda clase de bestias, aves, serpientes y animales marinos, [8] *pero nadie puede domesticar a la lengua. Ésta es un mal indómito, que rebosa de veneno mortal.* [9] Con la lengua bendecimos al Dios y Padre, *y con ella maldecimos a los seres humanos, que han sido creados a imagen de Dios.*
[10] De la misma boca salen bendiciones y maldiciones. *Hermanos míos, ¡esto no puede seguir así!*
[11] ¿Acaso de una /misma fuente puede brotar agua dulce y agua amarga?
[12] No es posible, hermanos míos, que la higuera dé aceitunas, o que la vid dé higos. Ni tampoco puede ninguna fuente dar agua salada y agua dulce.
PENSAMIENTO DEL DÍA
*Con la ayuda de Jesucristo puedo hacer que mis palabras sean de bendición.*
OREMOS
Por grupos de estudio bíblico en casa y capellanías a grupos vulnerables.
LA BIBLIA EN UN AÑO.
Hoy leemos:
*Mateo 12; Marcos 3; Lucas 8.*
