DONDE ESTEMOS, ESTÁ DIOS

Escrito el 13/09/2026
P. Miguel Blanco

 

*Ahora bien, sabemos que Dios dispone todas las cosas para el bien de quienes lo aman, los que han sido llamados de acuerdo con su propósito.* - Romanos 8:28 (NVI)

 

Cuando me mudé de la bulliciosa ciudad de Chennai, India a un pueblo distante, sentí que daba un paso atrás. Había desarrollado mi carrera, contaba con amigos y con una iglesia amorosa.

 

Ahora bien, cuando nos reubicamos, debía caminar tres o cuatro kilómetros para comprar alimentos. El idioma y la cultura eran diferentes y no había ningún rostro familiar que ofreciera amistad. Me sentía sola, desalentada e insegura.

 

En medio de aquella confusión, dije: «Señor, muéstrame qué debo hacer en este lugar. Nos brindaste tantas oportunidades maravillosas en Chennai. ¿Cuál es tu propósito para mí aquí?».

 

En un momento de oración, recordé el versículo de Romanos 8:28 y me aferré a la promesa. Comencé a confiar en que aun en este lugar desconocido, Dios obraba para mi bien.

 

A medida que el Señor abría nuevas puertas, las cosas comenzaron a cambiar. Entablé nuevas amistades y descubrí nuevas habilidades. Aprendí a cocinar de manera creativa y gané confianza a la hora de conducir. Dios me llevó a una nueva etapa de crecimiento.

 

*Cuando el desaliento intenta establecerse dentro de mí, recuerdo esto: «Yo estoy en Dios y Dios está en mí». Esto tan simple me transforma, me da paz, gozo y una sensación de propósito, sin importar donde estoy.*

 

 

ORACIÓN 

*Dios bondadoso, ayúdanos a confiar en tu propósito para nosotros. Gracias por los cambios y nuevas temporadas que nos ayudan a madurar en nuestra fé y confiar cada vez más en Ti* En el Nombre de JESÚS oramos. Amén.

 

LECTURA 

Carta de san Pablo a los Romanos 8:10-28

[10] Pero si Cristo está en ustedes, el cuerpo está en verdad muerto a causa del pecado, pero el espíritu vive a causa de la justicia. [11] Y si el Espíritu de aquel que levantó de los muertos a Jesús vive en ustedes, el que levantó de los muertos a Cristo Jesús también dará vida a sus cuerpos mortales por medio de su Espíritu que vive en ustedes. 

[12] Así que, hermanos, tenemos una deuda pendiente, pero no es la de vivir en conformidad con la carne, [13] porque si ustedes viven en conformidad con la carne, morirán; pero si dan muerte a las obras de la carne por medio del Espíritu, entonces vivirán. [14] *Porque los hijos de Dios son todos aquellos que son guiados por el Espíritu de Dios.* [15] Pues ustedes no han recibido un espíritu que los esclavice nuevamente al miedo, sino que han recibido el espíritu de adopción, por el cual clamamos: ¡Abba, Padre! [16] El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios. [17] Y si somos hijos, somos también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, si es que padecemos juntamente con él, para que juntamente con él seamos glorificados. 

[18] *Pues no tengo dudas de que las aflicciones del tiempo presente en nada se comparan con la gloria venidera que habrá de revelarse en nosotros.* 

[19] Porque la creación aguarda con gran impaciencia la manifestación de los hijos de Dios. 

[20] Porque la creación fue sujetada a vanidad, no por su propia voluntad, sino porque así lo dispuso Dios, pero todavía tiene esperanza, [21] pues también la creación misma será liberada de la esclavitud de corrupción, para así alcanzar la libertad gloriosa de los hijos de Dios. [22] Porque sabemos que toda la creación hasta ahora gime a una, y sufre como si tuviera dolores de parto. [23] Y no sólo ella, sino también nosotros, que tenemos las primicias del Espíritu, gemimos dentro de nosotros mismos mientras esperamos la adopción, la redención de nuestro cuerpo. [24] Porque con esa esperanza fuimos salvados. Pero la esperanza que se ve, ya no es esperanza, porque ¿quién espera lo que ya está viendo? 

[25] Pero si lo que esperamos es algo que todavía no vemos, tenemos que esperarlo con paciencia. [26] De igual manera, el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad, pues no sabemos qué nos conviene pedir, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles. [27] Pero el que examina los corazones sabe cuál es la intención del Espíritu, porque intercede por los santos conforme a la voluntad de Dios. [28] *Ahora bien, sabemos que Dios dispone todas las cosas para el bien de los que lo aman, es decir, de los que él ha llamado de acuerdo a su propósito.*

 

PENSAMIENTO DEL DÍA 

*Allí donde estemos, ahí está Dios.*

 

OREMOS 

Por quienes buscan su propósito en un nuevo lugar.

 

LA BIBLIA EN UN AÑO 

Hoy leemos:

*Daniel 1, 2, 3.*