LA HUMILDAD RECOMPENSADA

Escrito el 02/09/2026
P. Miguel Blanco

 

*Dichosos los pobres en espíritu, porque el reino de los cielos les pertenece.* - Mateo 5:3 (NVI)

 

En el evento de una iglesia, colaboré como voluntario en la distribución de los alimentos y la limpieza. Primeramente, sentí que se trataba de una tarea insignificante y me resistí. Mis amigos estaban sobre el escenario, liderando la alabanza, recibiendo a otros y predicando, mientras yo limpiaba tras de escena. Me sentí dejado de lado. *Sin embargo, poco a poco comprendí que este aporte sencillo tenía un sentido. A través del servicio, me relacioné con otras personas y vi a quienes necesitaban ayuda y experimenté un sentimiento de paz y de plenitud.*

 

En esos momentos, comprendí que cuando Jesús se refería a *«los pobres de espíritu», hablaba de no estar centrado en uno mismo, ni servir dónde tengamos notoriedad sino enfocándose en el llamado del Señor y en el amor al prójimo.* Jesús dijo: «Dichosos los pobres en espíritu...», *porque un corazón humilde nos permite descansar profundamente en Dios, experimentando así la paz y la bendición del Reino de Dios en toda situación.*

 

*Posiblemente nos encontremos con tareas que parezcan insignificantes. Sin embargo, cuando las asumimos con humildad y brindamos lo mejor de nosotros, sentimos la presencia de Dios incluso en estos pequeños actos de servicio. Las bendiciones verdaderas no provienen del orgullo ni del interés personal, sino que fluyen de un corazón humilde. La gracia de Dios, como un manantial, nutre nuestras vidas y refresca los corazones de otras personas.*

 

ORACIÓN 

Señor, *permítenos tener corazones humildes* para descansar en Ti y alcanzar tu paz y tu bendición. En el Nombre de JESÚS oramos. Amén.

 

LECTURA 

Evangelio según San Mateo 5:1-11

[1] Cuando Jesús vio a la multitud, subió al monte y se sentó. Entonces sus discípulos se le acercaron, [2] y Él comenzó a enseñarles diciendo: [3[ *«Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos.* 

[4] »Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consolación. 

[5] »Bienaventurados los mansos, porque ellos heredarán la tierra. 

[6] »Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados. 

[7[ »Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos serán tratados con misericordia. 

[8] »Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios. [9] »Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios. [10] »Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos. [11] »Bienaventurados serán ustedes cuando por mi causa los insulten y persigan, y mientan y digan contra ustedes toda clase de mal.

 

PENSAMIENTO DEL DÍA 

*Sirvamos con humildad para que lo que hacemos sea un acto de adoración.*

 

OREMOS 

*Por las personas que sirven sin ser vistas.*

 

LA BIBLIA EN UN AÑO 

Hoy leemos:

*Ezequiel 21, 22.*