*Pues, si por el pecado de un solo hombre reinó la muerte, con mayor razón los que reciben en abundancia la gracia y el don de la justicia reinarán en vida por medio de uno solo, Jesucristo.* - Romanos 5:17 (NVI)
Cuando era niña, mis padres compraron un sofá. Llegó envuelto en plástico y mi madre decidió dejarlo así para mantener el sofá en buenas condiciones. Sin embargo, parecía como si todavía estuviese empacado y aún no fuese parte de nuestra casa. Habían entregado el sofá pero, de alguna manera, no había sido completamente recibido.
Algunas cosas en nuestra vida espiritual son similares. Dios nos da un regalo, pero no lo abrimos completamente. Por ejemplo, la comunión. Jesús nos dio esta cena divina como un momento para experimentar su perdón. Pero, ¿aceptamos completamente el perdón que ofrece, o es simplemente un ritual para nosotros sin aceptar lo que se ofrece? Y, ¿qué de los dones únicos que el Señor nos ha dado a cada uno de nosotros? 1ª de Pedro 4:10 dice: «Cada uno ponga al servicio de los demás el don que haya recibido, administrando bien la gracia de Dios en sus diversas formas». Estos dones no son destinados solo a ser admirados, sino a ser utilizados.
Finalmente, mi madre quitó el plástico del sofá, y por fin sentimos que el sofá era parte de nuestra casa. *Así que, empecemos a abrir los regalos que Dios nos ha dado y a utilizarlos.*
ORACIÓN
Padre celestial, tú eres el dador de toda buen dádiva. *Gracias por tu generosidad, especialmente por el don de tu Hijo, Jesucristo en cuyo Nombre oramos.* Amén.
LECTURA
Carta de san Pablo a los Romanos 5:12-17
[12] Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un solo hombre, y por medio del pecado entró la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron.
[13] Antes de la ley ya había pecado en el mundo, aunque el pecado no se toma en cuenta cuando no hay ley. [14] No obstante, la muerte reinó desde Adán hasta Moisés, aun para aquellos que no pecaron del mismo modo que Adán, el cual es figura de aquel que había de venir. [15] Pero el pecado de Adán no puede compararse con el don de Dios. Pues si por el pecado de un solo hombre muchos murieron, *la gracia y el don que Dios nos dio por medio de un solo hombre, JESUCRISTO, abundaron para el bien de muchos.* [16] El don de Dios no puede compararse con el pecado de Adán, porque por un solo pecado vino la condenación, *pero el don de Dios vino por muchas transgresiones para justificación.*
[17] Pues si por la transgresión de uno solo reinó la muerte, *mucho más reinarán en vida los que reciben la abundancia de la gracia y del don de la justicia mediante un solo hombre, JESUCRISTO.*
PENSAMIENTO DEL DÍA
*«Pues Dios no nos ha dado un espíritu de timidez, sino de poder, de amor y de dominio propio»* (2ª a Timoteo 1:7, NVI).
OREMOS
Por aceptar plenamente los dones de Dios, y ponerlos al servicio de los demás.
LA BIBLIA EN UN AÑO
Hoy leemos:
*Ezequiel 5, 6, 7, 8.*
