**Que el Señor nuestro Dios esté con nosotros, como estuvo con nuestros antepasados; que nunca nos deje ni nos abandone.* - 1º de Reyes 8:57 (NVI)
Me miraba al espejo mientras me cepillaba el cabello y observé las canas entremezcladas con el pelo castaño. Mientras me maquillaba, veía que comenzaban a aparecer arrugas en mi rostro. *Suspiré en voz alta, pensando en qué me depara el futuro.* Me sentía vieja. De hecho, era mayor y pronto se acercaba un cumpleaños importante. Terminé de vestirme y acompañé a mi esposo a su cita médica.
Sentada en la sala Pde espera, me fijé en un cuadro enmarcado con el versículo de Isaías 46:4: *«Aun en la vejez, cuando ya peinen canas, yo seré el mismo, yo los sostendré. Yo los hice y cuidaré de 0ustedes; los sostendré y los libraré».* Dios estaba hablando al pueblo de Israel, pero también me hablaba a mí. *«¿Acaso no ha estado Dios siempre conmigo a lo largo de mi vida?». Sin duda, Dios ha estado presente en todos los altibajos.*
*Dios no va a dejarme o abandonarme a medida que envejezco. No tengo por qué preocuparme. Nom solo Dios estará conmigo a través de la vejez, Dios promete acompañarme por toda la eternidad. Nuestro Creador jamás abandona a quienes creen y confían en Dios.*
Oración de hoy
Dios eterno, fortalece nuestra fe y confianza en el amor y el cuidado que tienes por nosotros en cada etapa de la vida. En el Nombre de JESÚS Amén.
LECTURA
Isaías 46:3-10
[3] «Escúchenme ustedes, los de la casa de Jacob, y todo el resto de la casa de Israel; ustedes, que han sido llevados desde que estaban en el vientre, sustentados desde que estaban en la matriz: [4] *Yo mismo los seguiré llevando, hasta que estén viejos y canosos. Yo los hice, yo los llevaré. Yo los apoyaré y los protegeré. [5] »¿A quién me asemejarán? ¿Con quién me igualarán y compararán? ¿Con quién me harán semejante? [6] Unos sacan oro de su bolsa, y pesan plata en la balanza; contratan a un platero para que les haga un dios con eso, y luego se arrodillan y lo adoran. [7] Lo llevan sobre los hombros, lo colocan en un lugar, y allí se queda, sin moverse de su sitio. Le gritan, y no responde, ni tampoco los libra de su angustia.
[8] »Recuerden esto, gente pecadora; sientan vergüenza y recapaciten.
[9] Recuerden los primeros sucesos de antaño, porque yo soy Dios, y no hay otro. ¡Nada hay semejante a mí!
[10] Yo anuncio desde un principio lo que está por venir; yo doy a conocer por anticipado lo que aún no ha sucedido. Yo digo: “Mi consejo permanecerá, y todo lo que quiero hacer lo haré.”
PENSAMIENTO DEL DÍA
El cuidado de Dios por mí es constante y eterno.
OREMOS
Por personas que temen envejecer.
LA BIBLIA EN UN AÑO
Hoy leemos:
*Habacuc 1, 2, 3.*
