*Pero cuando los creyentes se juntaron alrededor de Pablo, él se levantó y entró otra vez en el pueblo; ...* - Hechos 14:20 (DHH)
Después de mi cirugía de trasplante de cadera, pasé horas en la sala de recuperación. Después, me dijeron que era tiempo de levantarme y caminar. ¡Qué sorpresa! Pensé que pasarían días antes de caminar, pero me explicaron que caminar inmediatamente es esencial para evitar la rigidez y la debilidad en la nueva articulación. Gracias al apoyo de las enfermeras regresé a casa ese mismo día con más fuerza y menos dolor en la cadera.
El apóstol Pablo fue golpeado severamente y arrastrado fuera de la ciudad por una multitud hostil. Aunque Pablo parecía sin vida, no estaba solo. Estaba rodeado de un grupo de discípulos que le ayudaron a levantarse. Formaron un círculo de apoyo, testificando del poder de Dios, y a través de este poder Pablo vuelve a entrar en la ciudad ese mismo día y continúa su viaje.
*Cuando los desafíos de la vida nos hieren, es fácil darse por vencido y no levantarse.* Cuanto más tiempo aceptamos la derrota, más difícil es avanzar. *Pero, Dios llega a nuestro encuentro y nos concede la gracia necesaria para levantarnos de nuevo.* Esta gracia llega mediante el apoyo de otros que están atentos a nuestras heridas y compasivos en los momentos duros. *Juntos, nos ayudamos mutuamente a levantarnos de nuevo para continuar la obra que Dios nos ha llamado a hacer.*
ORACIÓN
Oh, Señor, gracias por tu presencia constante. *Ayúdanos a reconocer tu gracia sublime a través de las personas que nos rodean.* En el Nombre de JESÚS oramos. Amén.
LECTURA
Hechos de los Apóstoles 14:8-20
[8] En Listra había un hombre lisiado de nacimiento; no podía mover los pies ni había caminado jamás. Estaba sentado,
[9] escuchando a Pablo; y cuando Pablo lo vio a los ojos, comprendió que tenía fe para ser sanado.
[10] Entonces Pablo levantó la voz y le dijo: *«Levántate, y apóyate sobre tus pies.»* Y aquel hombre dio un salto y comenzó a caminar. [11] Al ver la gente lo que Pablo había hecho, comenzó a gritar en lengua licaónica: «Los dioses han bajado en forma de hombres, y nos están visitando.» [12] A Bernabé lo llamaron Júpiter, y como Pablo era el que hablaba, a él lo llamaron Mercurio. [13[ El sacerdote de Júpiter, que oficiaba en el templo que estaba frente a la ciudad, llevó hasta las puertas toros y guirnaldas, y les quería ofrecer sacrificios junto con la muchedumbre. [14]] Cuando Bernabé y Pablo se enteraron de esto, se rasgaron la ropa y corrieron entre la multitud, y a gritos dijeron: [15] «Amigos, ¿por qué hacen esto? *Nosotros somos unos simples mortales, lo mismo que ustedes. Hemos venido a decirles que se vuelvan al Dios de la vida, al creador del cielo, la tierra y el mar, y de todo lo que hay en ellos, y que se aparten de todo esto, que para nada sirve.* [16] En el pasado, Dios permitió que la gente anduviera por sus propios caminos, [17] aunque no dejó de manifestar su poder al enviarnos toda clase de bienes, pues del cielo nos viene la lluvia, que hace fructificar la tierra para nuestro sustento y alegría.» [18] Cuando ellos dijeron esto, casi les fue imposible impedir que la multitud les ofreciera sacrificio. [19] En ese momento llegaron de Antioquía y de Iconio unos judíos que persuadieron a la multitud para que apedreara a Pablo; después de eso lo arrastraron y lo llevaron fuera de la ciudad, pues creían que estaba muerto. [20] Pero los discípulos lo protegieron, y Pablo se levantó y entró en la ciudad, y al día siguiente salió con Bernabé para Derbe.
PENSAMIENTO DEL DÍA
Extiendo la gracia de Dios cuando ofrezco mi apoyo.
OREMOS
Por personas que se recuperan de una cirugía.
LA BIBLIA EN UN AÑO
Hoy leemos:
*Isaías 31, 32, 33, 34.*
