*El Rey [JESÚS] les responderá: “Les aseguro que todo lo que hicieron por uno de mis hermanos, aun por el más pequeño, lo hicieron por mí”.* -
San Mateo 25:40.
Hace unos años vi a un hombre mayor aquí sentado y temblando de frío en un estacionamiento cerca de mi oficina en. Cuando le pregunté si se encontraba bien, me dijo que se había marchado de la casa y había llegado a la ciudad tras un pleito con su esposa. Llorando, confesó que no había comido mucho y que tenía frío.
Recordando la historia del buen samaritano, llevé al hombre a un lugar comunitario, le compré algo de comer y ropa nueva. Además, le di algo de dinero para sus gastos esenciales. Le pedí que prometiera venir pronto a mi iglesia para orar juntos y también que regresara con su esposa tan pronto pudiese. Nos despedimos y no volví a tener noticias de él.
Cinco años después, recibí una llamada de una mujer que preguntaba si yo era la persona que había ayudado al hombre. Era la esposa de él. Tras agradecerme, me contó que él había fallecido, pero que en sus últimos momentos de vida le confesó que no había cumplido la promesa hecha a la persona que lo cuidó cuando estaba con frío y hambre. Pidió a su esposa y a su hija que fueran a la iglesia en su lugar y ofrecieran una oración de agradecimiento al SEÑOR. Ella me contó que así lo hicieron, y que desde entonces están asistiendo a la iglesia y que se han bautizado. Colgué el teléfono, emocionado y derramando lágrimas de gratitud. *La familia de aquel hombre experimentó el amor desbordante de Dios.*
ORACIÓN
*Oh, Dios, cuando veamos a un necesitado, concédenos el valor para ayudar sin vacilar, sin juzgar, ni esperar recompensa.* Oramos en el nombre de Jesús. Amén.
LECTURA
El santo evangelio según San Lucas 10:30-37
[30] Jesús le respondió: «Un hombre descendía de Jerusalén a Jericó, y cayó en manos de unos ladrones, que le robaron todo lo que tenía y lo hirieron, dejándolo casi muerto. [31] Por el camino descendía un sacerdote, y aunque lo vio, siguió de largo. [32] Cerca de aquel lugar pasó también un levita, y aunque lo vio, siguió de largo.
[33] Pero un samaritano, que iba de camino, se acercó al hombre y, al verlo, se compadeció de él [34] y le curó las heridas con aceite y vino, y se las vendó; luego lo puso sobre su cabalgadura y lo llevó a una posada, y cuidó de él. [35] Al otro día, antes de partir, sacó dos monedas, se las dio al dueño de la posada, y le dijo: “Cuídalo. Cuando yo regrese, te pagaré todo lo que hayas gastado de más.” [36] De estos tres, ¿cuál crees que fue el prójimo del que cayó en manos de los ladrones?» [37] Aquél respondió: *«El que tuvo compasión de él.»* Entonces Jesús le dijo: *«Pues ve y haz tú lo mismo.»*
PENSAMIENTO DEL DÍA
*Mis actos de compasión reflejan el amor de Dios.*
OREMOS
Por personas sin comida y sin refugio.
LA BIBLIA EN UN AÑO
Hoy leemos:
*2 Reyes 9, 10, 11.*
