*Padre de huérfanos y defensor de viudas es Dios en su morada santa.* - Salmo 68:5 (NVI)
Mi padre y mi madre se separaron cuando yo tenía ocho años. Mi madre nos crió a mí y a mi hermano; teníamos muy pocos recuerdos de la infancia con nuestro padre. La figura paterna constante en nuestras vidas era nuestro abuelo, a quien llamábamos papá.
El abuelo amaba a Jesús, y su fe se manifestó en su vida. Era la persona a quien acudíamos para el consejo sabio. Disfrutábamos escuchar sus anécdotas personales, y su presencia paternal fue una fuente de consuelo y confianza para mí.
Cuando el abuelo falleció, me sentí angustiada con el sentimiento vacío de quedar sin padre. Aunque me consoló saber que él estaba con Jesús, no pude evitar sentirme abrumada por el dolor y la angustia de perder a un ser querido. En un momento de quietud con el Señor, recordé la frase en la Biblia *«un padre de huérfanos».* Sentí que Dios me aseguraba que, aunque por segunda vez había perdido a un padre terrenal, Dios es mi Padre celestial.
*Estoy agradecida con Dios por la presencia de mi abuelo en mi vida. Aunque perderlo ha sido doloroso, a la vez es una oportunidad para encontrar consuelo en mi Padre celestial que siempre está presente y es fiel.*
Hoy llenan mi alma las palabras del Salmo 27:10 *Aunque mi padre y mi madre me abandonen, el SEÑOR me acogerá.*
ORACIÓN
*Dios consolador, ayúdanos a percibir tu presencia entre nosotros. Que te conozcamos como un Padre siempre presente, a quien podemos recurrir y en quien podemos confiar.* En el Nombre de JESÚS oramos. Amén.
LECTURA
Salmo 68:4-10 NVI
[4] Canten a Dios, canten Salmos a su nombre; aclamen a quien cabalga sobre las nubes, y regocíjense en su presencia. ¡Su nombre es el SEÑOR!
[5] *Padre de huérfanos y defensor de viudas es Dios en su morada santa.*
[6] *Dios da un hogar a los desamparados y dicha a los cautivos* que libera; pero los rebeldes habitarán en el desierto.
[7] Cuando saliste, oh Dios, al frente de tu pueblo, cuando a través del desierto marchaste, Selah
[8] la tierra se estremeció, el cielo derramó su lluvia delante de Dios, el Dios de Sinaí, delante de Dios, el Dios de Israel.
[9] Tú, oh Dios, diste abundantes lluvias; reanimaste a tu extenuada herencia. [10] Tu familia se estableció en la tierra que en tu bondad, oh Dios, preparaste para el pobre.
PENSAMIENTO DEL DÍA
*Dios es mi Padre y mi protector.*
OREMOS
Por quienes carecen de una figura paterna o materna.
LA BIBLIA EN UN AÑO
Hoy leemos:
*Salmos 73, 77, 78.*
