*Así que les digo: vivan por el Espíritu y no sigan los deseos de la carne;*
- Gálatas 5:16 NVI
Este año tengo una parcela de jardín donde puedo cultivar vegetales. Meses después de plantar plántulas y semillas, aún estoy disfrutando el jardín. Pero había olvidado de lo persistente y terca que son las malas hierbas.
*¡Semana tras semana, parece que estoy arrancando las mismas malas hierbas de los mismos lugares!* Me sorprende lo rápido que crecen y lo rápido que se propagan si me pierdo una semana de la limpieza del jardín. Aunque las verduras que he plantado son cada vez más fuertes y saludables, me llama la atención la determinación de las malas hierbas para crecer a pesar de ser arrancadas una y otra vez.
¿Con qué frecuencia nuestras vidas son paralelas a este escenario? *El Espíritu Santo desarrolla en nosotros los frutos del amor, el gozo, la paz, la paciencia, la bondad, la mansedumbre, y la templanza* (Ver Gálatas 5:22-23). Pero también crecen malas hierbas: envidia, respuestas crueles, ira, falta de perdón, autoderrota. Estas cosas son difíciles de eliminar, pero debemos tratarlas desde la raíz. *Lo bueno es que no estamos solos al enfrentar las malas hierbas. Tenemos un Jardinero fiel que trabaja con nosotros para arrancar las malas hierbas y nutrir el fruto en nosotros.*
ORACIÓN
*Padre nuestro. Ayúdanos a someter nuestras vidas a tu Santa Palabra y a tu Espíritu Santo.*
*Dios misericordioso, gracias por la obra de transformación que estás realizando en nosotros. En el Nombre de JESÚS oramos.* Amén.
LECTURA
Carta de San Pablo a los Gálatas 5:16-26 NVI
[16] *Así que les digo: vivan por el Espíritu y no sigan los deseos de la carne;*
[17] porque esta desea lo que es contrario al Espíritu y a su vez el Espíritu desea lo que es contrario a ella. Los dos se oponen entre sí, de modo que ustedes no pueden hacer lo que quieren. [18] Pero si los guía el Espíritu, no están bajo la Ley. [19] Las obras de la carne se conocen bien: inmoralidad sexual, impureza y libertinaje; [20] idolatría y hechicería; odio, discordia, celos, arrebatos de ira, rivalidades, desacuerdos, sectarismos [21] y envidia; borracheras, orgías y otras cosas parecidas. Les advierto ahora, como antes lo hice, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios. [22] *En cambio, el fruto del Espíritu es amor, alegría, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fidelidad,*
[23] *humildad y dominio propio. No hay ley que condene estas cosas. [24] Los que son de Cristo Jesús han crucificado la carne con sus pasiones y deseos.* [25] *Si el Espíritu nos da vida, andemos guiados por el Espíritu.* [26] No dejemos que la vanidad nos lleve a provocarnos y a envidiarnos unos a otros.
PENSAMIENTO DEL DÍA
*No son nuestros esfuerzos, sino la obra de Jesucristo a través del Espíritu la que nos transforma.*
OREMOS
Por ser transformados a la imagen de Dios.
LA BIBLIA EN UN AÑO
Hoy leemos:
*Deuteronomio 21, 22, 23.*
