*Confía en el SEÑOR de todo corazón y no te apoyes en tu propia inteligencia. Reconócelo en todos tus caminos y él enderezará tus sendas.*
- Proverbios 3:5-6 NVI
Cuando era un joven cadete en la academia militar West Point, en Estados Unidos, tuve problemas con la navegación terrestre. Es decir, usando un mapa y una brújula para moverme de una posición a otra. Para hacer los ejercicios aun más desafiantes, nos ubicaron en áreas muy llenas de árboles durante la noche. No podía ver dónde pisar o lo que estaba a mi alrededor, y a menudo terminaba desconcertado en medio de la maleza. Para encontrar la dirección correcta, tuve que confiar en el débil brillo de la aguja en mi brújula.
Recientemente, leí Proverbios 3:5-6 y medité sobre cuán a menudo no puedo ver los caminos a tomar en la vida. Solía frustrarme cuando un camino no me llevaba a donde quería ir. Y envidiaba a otras personas cuando veía que sus caminos las conducían hacia lo que yo quería lograr. Sin embargo, a medida que mi fe continúa creciendo, *confío más y más en la Palabra de Dios* para andar el camino en esta vida. *Creo de todo corazón que los pasos que doy con Dios me están llevando precisamente a donde necesito ir, y disfrutaré del viaje.*
ORACIÓN
*Dios todopoderoso, gracias por tu guía constante mientras atravesamos el camino de la vida. Que podamos confiar y obedecer con confianza que tu LUZ nos mostrará el camino.* En el nombre de Jesús. Amén.
LECTURA
Proverbios 3:1-12 NVI
[1] Hijo mío, no te olvides de mis enseñanzas; más bien, guarda en tu corazón mis mandamientos.
[2] Porque prolongarán tu vida muchos años y te traerán paz. [3] Que nunca te abandonen el amor y la verdad: llévalos siempre alrededor de tu cuello y escríbelos en la tabla de tu corazón. [4] Contarás con el favor de Dios y tendrás buen nombre entre la gente.
[5] Confía en el SEÑOR de todo corazón y no te apoyes en tu propia inteligencia.
[6] *Reconócelo en todos tus caminos y él enderezará tus sendas.* [7] *No seas sabio en tu propia opinión; más bien, teme al SEÑOR y huye del mal.*
[8] Esto infundirá salud a tu cuerpo y fortalecerá tus huesos. [9] Honra al SEÑOR con tus riquezas y con los primeros frutos de tus cosechas. [10] Así tus graneros se llenarán a reventar y tus bodegas rebosarán de vino nuevo.
[11] Hijo mío, no desprecies la disciplina del SEÑOR ni te ofendas por sus reprensiones.
[12] Porque el SEÑOR disciplina a los que ama, como corrige un padre a su hijo querido.
PENSAMIENTO DEL DÍA
En todo tiempo dejemos que la Palabra de Dios guíe nuestros pasos.
OREMOS
*Por confiar a Dios nuestro camino y futuro.*
LA BIBLIA EN UN AÑO
Hoy leemos:
*Números 33, 34.*
