*El SEÑOR es mi pastor, nada me falta.* - Salmo 23:1 NVI
Mi difunta abuela llevó una vida difícil aquí en Corea del Sur. Se casó con un hombre que nunca aprendió a amar. Sin embargo, ella dedicó su vida a mantener a su familia y vivió solo para sus necesidades. Muchas veces fue abandonada por su esposo y necesitó a alguien a su lado pero nadie —ni siquiera sus hijos— estuvieron con ella.
*Aún así, ella perseveró en la fe. En tiempos de dificultad, oró a Dios, y en tiempos de bendición dio gracias por el pan diario que Dios proporcionó.* Nunca renunció a su fe y, al final, su perseverancia dio fruto: su esposo cambió su manera de ser y uno de sus hijos se convirtió en pastor. Hoy, sus descendientes suman más de treinta, *y todos conocemos a Dios.*
Cuando finalmente descansaba en su ataúd, una tela blanca inscrita con las palabras *«El SEÑOR fue mi salvación»* fue colocada sobre ella. *Triunfó sobre todas las dificultades, recorriendo fielmente el camino hacia la salvación y, por fin, pudo ver a Dios.*
*La fe de mi abuela ha inspirado la mía.* Que la gente alrededor del mundo persevere en su fe hasta el final, encontrando descanso eterno con Dios, tal como lo hizo mi abuela.
ORACIÓN
*Dios fiel, concédenos la fortaleza para perseverar y vencer las adversidades en nuestro caminar de fe.* En el Nombre de JESÚS oramos.Amén.
LECTURA
Carta a los Hebreos 12:1-13
[1] Por lo tanto, también nosotros, que tenemos tan grande nube de testigos a nuestro alrededor, liberémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante. [2] *Fijemos la mirada en Jesús, el autor y consumador de la fe, quien por el gozo que le esperaba sufrió la cruz y menospreció el oprobio, y se sentó a la derecha del trono de Dios.* [3] Por lo tanto, consideren a aquel que sufrió tanta contradicción de Ñparte de los pecadores, para que *no se cansen ni se desanimen.* [4] En la lucha que ustedeslibran contra el pecado, todavía no han tenido que resistir hasta derramar su sangre; [5] y ya han olvidado la exhortación que como a hijos se les dirige: «Hijo mío, no menosprecies la disciplina del Señor, ni te desanimes cuando te reprenda; [6] *porque el Señor disciplina al que ama,* [7] Si ustedes soportan la disciplina, Dios los trata como a hijos. ¿Acaso hay algún hijo a quien su padre no discipline? [8] Pero si a ustedes se les deja sin la disciplina que todo el mundo recibe, entonces ya no son hijos legítimos, sino ilegítimos. [9] Por otra parte, tuvimos padres terrenales, los cuales nos disciplinaban, y los respetábamos. ¿Por qué no mejor obedecer al Padre de los espíritus, y así vivir? [10] *La verdad es que nuestros padres terrenales nos disciplinaban por poco tiempo, y como mejor les parecía, pero Dios lo hace para nuestro beneficio y para que participemos de su santidad.*
[11] Claro que ninguna disciplina nos pone alegres al momento de recibirla, sino más bien tristes; pero después de ser ejercitados en ella, nos produce un fruto apacible de justicia. [12] Levanten, pues, las manos caídas y las rodillas entumecidas; [13] enderecen las sendas por donde van, para que no se desvíen los cojos, sino que sean sanados.
PENSAMIENTO DEL DÍA
Dios nos ayuda a perseverar en la fe hasta el final.
OREMOS
*Porque nuestra descendencia conozca a Cristo con Salvador personal de sus pecados, y permanezca en la fe.*
LA BIBLIA EN UN AÑO
Hoy leemos:
*Números 31, 32.*
