EN TI CONFÍO, MI DIOS

Escrito el 10/10/2026
P. Miguel Blanco

 

*“Pero yo, SEÑOR, en ti confío, y digo: «Tú eres mi Dios». Mi vida entera está en tus manos; líbrame de mis enemigos y perseguidores.”*

 - Salmo 31:14-15 NVI

 

Hablaba con mi hijo, cuando éste me dijo: *«Papi, me gustaría poner las manos sobre la gente enferma y que ésta se sane. ¿Cómo se hace esto?».* En ese momento yo me disponía a elegir un canal con el control remoto del televisor. Fue allí cuando le dije: «Mira hijo, ese control remoto fue diseñado para encender, apagar y cambiar de canal entre otras cosas. Pero la realidad es que el control remoto *no puede hacer aquello para lo que fue diseñado si una mano no lo toma y hace que sus funciones sean ejecutadas».*

 

Continué indicando: «Así somos nosotros, *Dios nos ha diseñado para hacer grandes cosas, pero si la mano de Dios no nos toma para aquello para lo que fuimos creados, no se producirá en nuestras vidas. *Solo tienes que permitir que Dios te tome en sus manos y haga contigo como Dios quiera. Te aseguro que todo aquello para lo que Dios te diseñó, lo verás realizado en tu vida».* Mi hijo dijo: «Ah, tienes que decir eso en nuestra iglesia». Y así lo hice.

 

ORACIÓN 

*Confío en ti, SEÑOR. Hoy me pongo en tus manos para que hagas conmigo según tu voluntad.* Oramos como nos enseñaste: «Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan cotidiano. Perdónanos nuestras ofensas, como también nosotros hemos perdonado a nuestros ofensores. Y no nos dejes caer en tentación, sino líbranos del maligno» (Mateo 6:9-13, NVI). Amén.

 

LECTURA 

Salmos 31:1-24 NVI

[1] “En ti, SEÑOR, busco refugio; jamás permitas que me avergüencen. Por tu justicia, líbrame. 

[2] Inclina a mí tu oído y acude pronto a socorrerme. *Sé Tú mi roca de refugio, la fortaleza de mi salvación.*

[3] *Guíame, pues eres mi roca y mi fortaleza, dirígeme por amor a tu nombre.*

[4] Líbrame de la trampa que me han tendido, porque *Tú eres mi refugio.*

[5] En tus manos encomiendo mi espíritu; líbrame, SEÑOR, Dios de la verdad. [6] Odio a los que adoran ídolos vanos; *yo, por mi parte, confío en ti, SEÑOR.* [7] Me alegro y me regocijo en tu amor, porque tú has visto mi aflicción y conoces las angustias de mi alma. [8] No me entregaste al enemigo, sino que me pusiste en lugar espacioso. 

[9] Tenme compasión, SEÑOR, que estoy angustiado; el dolor debilita mis ojos, mi alma y mi cuerpo. [10] La vida se me va en angustias y los años en lamentos; la aflicción está acabando con mis fuerzas y mis huesos se van debilitando. [11] Por causa de todos mis enemigos, soy motivo de desprecio para mis vecinos; soy un espanto para mis amigos; de mí huyen los que me encuentran en la calle. [12] Me han olvidado, como si hubiera muerto; soy como una vasija hecha pedazos. 

[13] Son muchos a los que oigo murmurar: «Hay terror por todas partes». Se han confabulado contra mí y traman quitarme la vida. 

[14] *Pero yo, SEÑOR, en ti confío, y digo: «Tú eres mi Dios».* [15] *Mi vida entera está en tus manos; líbrame de mis enemigos y perseguidores.*

[16] Haz resplandecer tu rostro sobre tu siervo; por tu gran amor, sálvame.  

[17] SEÑOR, no permitas que me avergüencen, porque a ti he clamado. 

[18] Que sean avergonzados los malvados y silenciados en el sepulcro. Que sean silenciados sus labios mentirosos, porque hablan contra los justos con orgullo, desdén e insolencia.[19] ¡Cuán grande es tu bondad! La reservas para los que te temen, y a la vista de la gente la derramas sobre los que en ti se refugian. [20] Al amparo de tu presencia los proteges de las intrigas humanas; en tu morada los resguardas de las lenguas contenciosas. 

[21] Bendito sea el SEÑOR, pues mostró su gran amor por mí cuando me hallaba en una ciudad sitiada. [22] En mi angustia llegué a decir: «¡He sido arrojado de tu presencia!». Pero tú oíste mi voz suplicante cuando te pedí que me ayudaras. [23] Amen al SEÑOR, todos sus fieles; él protege a los dignos de confianza, pero a los orgullosos les da su merecido. 

[24] Cobren ánimo y ármense de valor, todos los que en el SEÑOR esperan.”

 

PENSAMIENTO DEL DÍA 

Dios nos creó con un propósito.

 

OREMOS 

*Por dejar nuestras vidas en las manos de Dios.*

 

LA BIBLIA EN UN AÑO 

Hoy leemos:

*Mateo 5, 6, 7.*