*Yo soy la vid y ustedes son las ramas. El que permanece en mí, como yo en él, dará mucho fruto; separados de mí no pueden ustedes hacer nada.* - Juan 15:5 (NVI)
Hace años planté una pequeña vid en nuestro patio, esperando tener una cosecha abundante. Las ramas crecieron, pero en un año una de ellas se marchitó. Por más que la regué y fertilicé no se recuperó porque se había separado de la vid.
Tal como esa rama, no podemos prosperar espiritualmente si estamos apartados de Jesús. Nuestros esfuerzos fracasarán siempre a menos que estemos unidos a la vid verdadera. Esta es la profunda verdad que hallamos en Juan 15:5 — *separados de Jesús no podemos hacer nada con valor eterno.* Muchas personas se desvelan por alcanzar éxito y plenitud a través de medios terrenales, pero *la verdadera paz, productividad y propósito solo son posibles si permanecemos en Cristo, nuestra fuente de vida, fortaleza y orientación.* Cuando nos mantenemos *unidos a Él día tras día mediante la oración, la lectura de la Escritura y la obediencia, nuestras vidas dan frutos que glorifican a Dios.*
¿Estamos conectados a la Vid, o tratando de prosperar por nuestra propia cuenta? *Al hacernos tiempo para estar en la presencia de Jesús, hallaremos fuerza y sabiduría.* Filipenses 4:13 nos recuerda: «Todo lo puedo en Cristo que me fortalece». *Permanezcamos unidos a Cristo y disfrutemos la vida abundante que nos promete.*
ORACIÓN
Dios soberano, ayúdanos a permanecer en Jesús día tras día, confiando en su poder para sostenernos. En el Nombre de JESÚS. Amén.
LECTURA
Evangelio según San Juan 15:1-8
[1] *»Yo soy la vid verdadera,* y mi Padre es el labrador. [2] Toda rama que en mí no lleva fruto, la quitará; y todo aquel que lleva fruto, lo limpiará, para que lleve más fruto.
[3] Ustedes ya están limpios, por la Palabra que les he hablado.
[4] *Permanezcan en mí, y yo en ustedes. Así como la rama no puede llevar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid, así tampoco ustedes, si no permanecen en mí.* [5] Yo soy la vid y ustedes las ramas; *el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí ustedes nada pueden hacer.*
[6] El que no permanece en mí, será desechado como rama, y se secará, y será recogido y arrojado al fuego, y allí arderá. [7] *Si permanecen en mí, y mis palabras permanecen en ustedes, pidan todo lo que quieran, y se les concederá.*
[8] En esto es glorificado mi Padre: en que lleven mucho fruto, y sean así mis discípulos.
PENSAMIENTO DEL DÍA
El verdadero éxito se logra cuando permanecemos unidos a JESÚS.
OREMOS
Por quienes se han separado de Jesucristo.
LA BIBLIA EN UN AÑO
Hoy leemos:
*Juan 5.*