*Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, cuidará sus corazones y sus pensamientos en Cristo Jesús.* -
Filipenses 4:7 NVI
Aquí en Florida (EE. UU.), generalmente gozamos de un clima soleado, cálido y tranquilo desde fines del otoño hasta entrada la primavera. Pero, el 1º de junio comienza la temporada de huracanes. Los que hemos vivido un tiempo aquí sabemos que eso significa proveerse de baterías y agua potable y mantener los tanques de gasolina de los autos llenos. No lo hacemos porque vivamos con miedo, sino porque sabemos que cuando se avecina una tormenta lo mejor es *estar preparados.*
*Así como nos preparamos para un huracán, la paz de Dios no nos evita posibles tormentas, sino que nos permite estar listos para afrontarlas.* En su carta a los Filipenses, el apóstol Pablo nos dice que la paz de Dios nos guarda, cuida nuestros corazones y mentes. *No se trata de una paz frágil o delicada; es poderosa y valiente, y protege a todo aquél que busca al SEÑOR.* Esta paz la recibimos por gracia, por el sacrificio de Jesús en la cruz del Calvario. *¡Es el regalo de Dios para toda aquella persona que cree, recibe a Jesús como Señor y Salvador y lo busca con todo su corazón!*
ORACIÓN
Padre celestial, cuando lidiamos con preocupaciones, dudas y miedos, ayúdanos a confiar en ti. *Gracias por tu paz, que guarda nuestros corazones y pensamientos.* En el Nombre de 0JESÚS. Amén.
LECTURA
Evangelio según San Juan 14:1-7
[1] *«No se turbe su corazón. Ustedes creen en Dios; crean también en mí.*
[2] En la casa de mi Padre hay muchos aposentos. Si así no fuera, ya les hubiera dicho. *Así que voy a preparar lugar para ustedes.* [3] Y si me voy y les preparo lugar, vendré otra vez, y los llevaré conmigo, para que donde yo esté, también ustedes estén. [4] Y ustedes saben a dónde voy, y saben el camino.»
[5] Tomás le dijo: «Señor, no sabemos a dónde vas; ¿cómo podemos saber el camino?» [6] *Jesús le dijo: «Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.* [7] Si me conocieran, también conocerían a mi Padre; y desde ahora lo conocen, y lo han visto.»
PENSAMIENTO DEL DÍA
*La paz de Dios me acompaña en las pruebas de la vida.*
OREMOS
Por comunidades azotadas por huracanes o terremotos.
LA BIBLIA EN UN AÑO
Hoy leemos:
*Juan 2, 3, 4.*