*A voz en cuello, al SEÑOR pido ayuda; a voz en cuello, al SEÑOR pido compasión.”*
- Salmo 142:1 NVI
Una conocida de la iglesia me pidió ayuda para inscribir, a través de la Internet, a su hijo en un campamento de vacaciones de la ciudad de Buenos Aires, Argentina. Estas vacantes son muy solicitadas porque el campamento es gratuito y los niños van todo el día, tienen acceso a comidas y juegos. Es el plan perfecto para un verano, sobre todo cuando los padres trabajan todo el día.
Estuve con ella toda la mañana, ayudándole y aconsejándola sobre qué documentos subir, cómo hacer esto u aquello. Lamentablemente, su hijo no ingresó y me sentí muy triste. De veras, ella necesitaba esa vacante no solo por ser madre soltera, sino porque su hijo disfrutaba mucho de esos campamentos además de que los privados estaban impagables para ella. *Oramos y esperamos.*
Durante la tarde, en un grupo de oración de Whatsapp que soy miembro, ¡un integrante ofreció una vacante para este campamento! Mi sorpresa fue muy grande, dado que la inscripción es en línea. Una vez cerrado, no hay más oportunidad. El muchacho me contó que por ser trabajador del estado le otorgaban vacantes, pero le habían sobrado y por eso consultó si alguien quería utilizarlas.
*Nuestra oración fue respondida casi inmediatamente pero además ocurrió algo casi imposible.* La buena disposición de ese muchacho y yo ahí en medio de ambas situaciones, pero sobre todo *Dios disponiendo los medios* para que uno de sus hijitos menores pase un buen verano.
ORACIÓN
Señor siempre atento, que podamos ser mensajeros de tus grandes obras. En el Nombre de JESÚS. Amén.
LECTURA
Salmos 142:1-7 NVI
[1] “A voz en cuello, al SEÑOR pido ayuda; a voz en cuello, al SEÑOR pido compasión.
[2] Ante él expongo mi queja; ante él expreso mi angustia. [3]Cuando ya no me queda aliento, tú me muestras el camino. Por la senda que transito algunos me han tendido una trampa. [4] Mira a mi derecha y ve: nadie me tiende la mano. No tengo dónde refugiarme; por mí nadie se preocupa.
[5] *A ti, SEÑOR, te pido ayuda; a ti te digo: «Tú eres mi refugio, mi porción en la tierra de los vivientes».*
[6] Atiende a mi clamor, porque me siento muy débil; líbrame de mis perseguidores, porque son más fuertes que yo.
[7] Sácame de la prisión, para que alabe yo tu nombre. Los justos se reunirán en torno mío por la bondad que me has mostrado.”
PENSAMIENTO DEL DÍA
Dios puede obrar en cualquier situación.
OREMOS
Por las madres solteras y sus hijos.
LA BIBLIA EN UN AÑO
Hoy leemos:
*Esdras 4, 5, 6, Salmo 137.*