Una vez que quedaron satisfechos, dijo a sus discípulos: —Recojan los pedazos que sobraron, para que no se desperdicie nada. - Juan 6:12 (NVI)
Mi hermano y yo cerramos los portones del almacén de madera y nos quedamos mirando el escaso inventario. El negocio había mermado por causa de la recesión del 2009. La nueva economía local en la zona de la costa del Golfo de la Florida era todavía peor debido a un derrame masivo de petróleo en el Golfo de México. Agotados y angustiados, oramos fervientemente en voz alta pidiendo la provisión y la guía del Dios.
Al día siguiente, el sermón en la iglesia trató sobre el relato en que Jesús alimenta a cinco mil personas. Según el evangelio de Juan, Jesús indica a sus discípulos: «Recojan los pedazos que sobraron, para que no se desperdicie nada». Estas palabras resonaron dentro de mí y no podía esperar para compartirlas con mi hermano.
Al día siguiente, juntos buscamos «las sobras». En un rincón de la propiedad, debajo de maderas de desecho y cubiertas por enredaderas, hallamos un montón de varillas de metal que habían sobrado de un pedido años anteriores. Las llevamos a un comerciante de chatarra, ¡y ahí supimos que valían lo suficiente como para pagar nuestras cuentas durante varias semanas! Años atrás había sido una bendición que los clientes compraran esas varillas y ahora Dios nos seguía sosteniendo con la venta de los remanentes. Que siempre podamos esforzarnos para ser buenos mayordomos de la provisión de Dios, cuidando que no se desperdicien sus bendiciones.
ORACIÓN
Dios de gracia, te agradecemos tu bondad, gracia y provisión. ¡Tus misericordias se renuevan cada día! En el Nombre de JESÚS oramos. Amén.
LECTURA
Evangelio según San Juan 6:1-15
[1] Después de esto, Jesús se dirigió al otro lado del lago de Galilea, el lago de Tiberias. [2} Y una gran multitud lo seguía, porque veía las señales que hacía en los enfermos.
[3] Entonces Jesús subió a un monte, y se sentó allí con sus discípulos. [4] Ya estaba cerca la pascua, la fiesta de los judíos.
[5] Cuando Jesús alzó la vista y vio que una gran multitud se acercaba a él, le dijo a Felipe: «¿Dónde compraremos pan, para que éstos coman?»
[6] Pero decía esto para ponerlo a prueba, pues él ya sabía lo que estaba por hacer. [7] Felipe le respondió: «Ni doscientos días de sueldo bastarían para que cada uno de ellos recibiera un poco de pan.»
[8] Andrés, que era hermano de Simón Pedro y uno de sus discípulos, le dijo:
[9] «Aquí está un niño, que tiene cinco panes de cebada y dos pescados pequeños; pero ¿qué es esto para tanta gente?»
[10] Entonces Jesús dijo: «Hagan que la gente se recueste.» Había mucha hierba en aquel lugar, y se recostaron como cinco mil hombres. [11] Jesús tomó aquellos panes, y luego de dar gracias los repartió entre los discípulos, y los discípulos entre los que estaban recostados. Esto mismo hizo con los pescados, y les dio cuanto querían.
[12] Cuando quedaron saciados, les dijo a sus discípulos: «Recojan los pedazos que sobraron, para que no se pierda nada.» [13] Entonces ellos recogieron los pedazos que de los cinco panes de cebada les sobraron a los que habían comido, y con ellos llenaron doce cestas.
[14] Al ver aquellos hombres la señal que Jesús había hecho, dijeron: «Verdaderamente, éste es el profeta que había de venir al mundo.»
[15] Cuando Jesús se dio cuenta de que iban a venir para apoderarse de él y hacerlo rey, volvió a retirarse al monte él solo.
PENSAMIENTO DEL DÍA
Cuidemos las finanzas, los inmuebles, los alimentos y todo con lo que Dios nos bendice. Que nada se desperdicie.
OREMOS
Por quienes afrontan escasez o dificultades económicas.
LA BIBLIA EN UN AÑO
Hoy leemos:
Daniel 4, 5, 6.