*...no me des pobreza ni riquezas, sino solo el pan de cada día.*
- Proverbios 30:8 NVI
Desde muy temprana edad tuve un peso mayor al saludable y viví con una presión interna y externa de lograr el peso adecuado.
A los trece años comencé mi primera dieta; hacía mucho ejercicio. Perdía peso rápidamente, pero al intentar retomar hábitos alimenticios normales, volvía a subir. En poco tiempo recuperaba el peso perdido. Entonces comenzaba otra dieta. Este patrón de dietas y aumento de peso se convirtió en una forma de vida. *Perdí mi capacidad para discernir cuándo sentía hambre o en qué momento estaba satisfecha.* Mi problema no era metabólico, sino que no tenía idea de cómo moderarme.
Cuando leí el versículo de Proverbios 30:8, sentí que me hablaba directamente sobre mi trastorno alimentario. *Oré y pedí a Dios que me ayudara a encontrar mi porción — ni mucho, ni poco.* Dios me ayudó para comprender que mi visión de la comida, la imagen corporal y la autoestima estaban distorsionadas. Me libró de ellas y las reemplazó con lo real y lo verdadero. Dejé de lado la imagen que tenía de un cuerpo ideal *y comencé a encontrarme con el valor genuino de ser una hija de Dios.*
*En cuanto a la comida, adopté los alimentos saludables y las porciones correctas de los alimentos.* Dejé de consumir productos de dieta y *me enfoqué en la preparación de alimentos saludables. Con la ayuda de Dios y estas prácticas, fui logrando comer de manera moderada.* Hoy en día me liberé de aquel ciclo de dietas y aumento de peso. *Soy capaz de comer con moderación y aprendí a amarme tal como soy.*
ORACIÓN
Dios poderoso, líbranos de ideales no saludables que socavan nuestra autoestima. *Ayúdanos a vernos a nosotros mismos como Tú nos ves.* En el Nombre de JESÚS. Amén.
LECTURA
Proverbios 30:1-9 NVI
[1] Dichos de Agur, hijo de Jaqué. Mensaje. Palabras de este varón: «Cansado estoy, oh Dios; cansado estoy, oh Dios, y débil.
[2] Soy el más ignorante de todos los hombres; no hay en mí discernimiento humano. [3] No he adquirido sabiduría ni tengo conocimiento del Dios Santo.
[4] ¿Quién ha subido a los cielos y descendido de ellos? ¿Quién puede atrapar el viento en sus manos o envolver el mar en su manto? ¿Quién ha establecido los límites de la tierra? ¿Quién conoce su nombre o el de su hijo? Seguramente tú lo sabes. [5] *»Toda Palabra de Dios es purificada; Dios es escudo a los que en él buscan refugio.*
[6] No añadas nada a sus palabras, no sea que te reprenda y te exponga como a un mentiroso.
[7] »Solo dos cosas te pido, Dios; no me las niegues antes de que muera: [8] *Aleja de mí la falsedad y la mentira; no me des pobreza ni riquezas, sino solo el pan de cada día.* [9] *Porque teniendo mucho, podría desconocerte y decir: “¿Y quién es el SEÑOR?”. Y teniendo poco, podría llegar a robar y deshonrar así el nombre de mi Dios.*
PENSAMIENTO DEL DÍA
*Mi valor reside en quien soy. ¡Una hija de Dios.!*
OREMOS
Por quienes sufren trastornos alimentarios.
LA BIBLIA EN UN AÑO
Hoy leemos: *Jeremías 23, 24.*