*Cosas que ojo no vio ni oído oyó ni han subido al corazón del hombre, son las que Dios ha preparado para los que lo aman.* - 1ª a los Corintios 2:9 (RVR)
En mi primer año universitario, viví en un hogar para estudiantes propiedad de la iglesia, en la ciudad de Paraná en Argentina. Tenía un parque enorme de muchos metros cuadrados ocupados por plantas silvestres, cañas y césped. Una vez le pregunté a una hermana de la iglesia acerca de un árbol. Dijo que era un ciruelo. Me alegré porque imaginé que pronto podría disfrutar de las ciruelas, pero casi de inmediato ella agregó que nunca había dado frutos. Luego de finalizado el año, ya avanzado el verano, observé que el árbol tenía frutos. Al acercarme, las ciruelas aún estaban verdes. ¡Debo esperar un poco a que estén moradas, y podré saborearlas!
Pasaron los días, seguí la rutina de ir a clases, y dejé de estar pendiente. Por otro lado, al observar a la salida y desde lejos, observé que estaban amarillas, que aún "no maduraban." Grande fue mi sorpresa un día cuando me acerqué y observé que varias frutas se habían caído o estaban comidas por las aves. Resultó que las ciruelas eran de las amarillas, y eso era desconocido para mí. Nunca olvido esa anécdota, porque creo que Dios a menudo nos presenta respuestas, *pero la rigidez de nuestras creencias o expectativas, nos hacen perder «los frutos diversos» de la gracia de Dios.*
*Por quedar esperando las ciruelas moradas, estaba perdiendo apreciar el sabor de algo nuevo, las ciruelas amarillas.*
ORACIÓN
Gracias por ser nuestro Dios Creador y creativo, que traes a nuestras vidas experiencias nuevas en formas y vivencias, *muchas veces desconocidas o inesperadas.* En el Nombre de JESÚS. Amén.
LECTURA
Hechos de los Apóstoles 2:1-21 NVI
[1] Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos juntos en el mismo lugar. [2] De repente, vino del cielo un ruido como el de una violenta ráfaga de viento y llenó toda la casa donde estaban reunidos.
[3] Aparecieron entonces unas lenguas como de fuego que se repartieron y se posaron sobre cada uno de ellos.
[4] *Todos fueron llenos del Espíritu Santo y comenzaron a hablar en diferentes lenguas, según el Espíritu les concedía expresarse.*
[5] Estaban de visita en Jerusalén judíos piadosos, procedentes de todas las naciones de la tierra. [6] Al oír aquel bullicio, muchos corrieron al lugar y quedaron todos pasmados porque cada uno los escuchaba hablar en su propio idioma.
[7] Desconcertados y maravillados, decían: «¿No son galileos todos estos que están hablando?
[8] *¿Cómo es que cada uno de nosotros los oye hablar en su lengua materna?*
[9] Partos, medos y elamitas; habitantes de Mesopotamia, de Judea y de Capadocia, del Ponto y de la provincia de Asia, [10] de Frigia y de Panfilia, de Egipto y de las regiones de Libia cercanas a Cirene; visitantes llegados de Roma; [11] judíos y convertidos al judaísmo; cretenses y árabes: ¡todos por igual los oímos proclamar en nuestra propia lengua las maravillas de Dios!».
[12] *Desconcertados y perplejos, se preguntaban: «¿Qué quiere decir esto?».* [13] Otros se burlaban y decían: «Lo que pasa es que están borrachos». [14] Entonces Pedro, con los once, se puso de pie y dijo a voz en cuello: «Compatriotas judíos y todos ustedes que están en Jerusalén, déjenme explicarles lo que sucede; presten atención a lo que voy a decir.
[15] Estos no están borrachos, como suponen ustedes. ¡Apenas son las nueve de la mañana! [16] En realidad lo que pasa es lo que anunció el profeta Joel:
[17] *»“Sucederá que en los últimos días —dice Dios—, derramaré mi Espíritu sobre todo ser humano. Los hijos y las hijas de ustedes profetizarán, tendrán visiones los jóvenes y sueños los ancianos.* [18] *En esos días derramaré mi Espíritu aun sobre mis siervos y mis siervas, y profetizarán.*
[19] Arriba en el cielo y abajo en la tierra mostraré prodigios: sangre, fuego y nubes de humo.
[20] El sol se convertirá en tinieblas y la luna en sangre antes que llegue el día del Señor, día grande y esplendoroso.
[21] *Y todo el que invoque el nombre del Señor será salvo”.*
PENSAMIENTO DEL DIA.
*Estemos atentos a las diversas maneras como Dios nos habla.*
OREMOS
Por descubrir y apreciar todas las formas de la Gracia de Dios.
LA BIBLIA EN UN AÑO
Hoy leemos:
*Jeremías 23, 24, 25.*