*En Ti, SEÑOR, he confiado; no sea yo confundido jamás. ¡Líbrame en tu justicia! Inclina a mí tu oído, líbrame pronto. ¡Sé Tú mi roca fuerte y la fortaleza para salvarme!* - Salmo 31:1-2 (RVR)
Durante el verano, mi familia solía hacer excursiones de un día en la playa en el estado de Rhode Island, EE. UU. Era una playa estupenda con olas perfectas para practicar el surf corporal. Un día, las olas eran mucho más altas y fuertes que de costumbre y una gran ola me golpeó la cabeza, sumergiéndome. Cada vez que salía a tomar aire, otra ola volvía a golpearme la cabeza. Después de cinco olas seguidas sin poder avanzar hacia la orilla, entré en pánico. Al ver a mi hermano cerca grité pidiendo ayuda. Pronto, él extendió su brazo hacia mí y quedé a salvo.
Esta experiencia me recordó la lectura de hoy en el evangelio de Mateo. Mientras la barca de los discípulos se sacudía por las olas, Jesús se acercó a ellos caminando sobre el agua. Pedro, queriendo demostrar su fe, empezó a caminar sobre el agua hacia Jesús. Al sentir lo fuerte que estaba el viento, comenzó a hundirse *y clamó por ayuda. Jesús extendió su mano, Pedro quedó a salvo y juntos subieron a la barca. Jesús, hacedor de milagros, siempre está a nuestro lado con la mano extendida.*
ORACIÓN
*JESUCRISTO de milagros, gracias por tus bendiciones, tu guía, tu protección, y la paz y gozo que solo tú puedes proveer. Tú eres nuestro refugio.* En tu Nombre oramos. Amén.
LECTURA
Evangelio según San Mateo 14:22-33
[22] Enseguida, Jesús hizo que sus discípulos entraran en la barca y que se adelantaran a la otra orilla, mientras él despedía a la multitud. [23] Luego de despedir a la gente, subió al monte a orar aparte. Cuando llegó la noche, Jesús estaba allí solo. [24] La barca ya estaba a la mitad del lago, azotada por las olas, porque tenían el viento en contra.
[25] Pero ya cerca del amanecer Jesús fue hacia ellos caminando sobre las aguas. [26] Cuando los discípulos lo vieron caminar sobre las aguas, se asustaron y, llenos de miedo, gritaron: *«¡Un fantasma!»*
[27] Pero enseguida Jesús les dijo: *«¡Ánimo! ¡Soy yo! ¡No tengan miedo!»* [28] Pedro le dijo: «Señor, si eres tú, manda que yo vaya hacia ti sobre las aguas.» [29] Y él le dijo: *«Ven.»* Entonces Pedro salió de la barca y comenzó a caminar sobre las aguas en dirección a Jesús. [30] Pero al sentir la fuerza del viento, tuvo miedo y comenzó a hundirse. Entonces gritó: *«¡Señor, sálvame!»* [31] *Al momento, Jesús extendió la mano y, mientras lo sostenía, le dijo: «¡Hombre de poca fe! ¿Por qué dudaste?»*
[32] Cuando ellos subieron a la barca, el viento se calmó. [33] *Entonces los que estaban en la barca se acercaron y lo adoraron, diciendo: «Verdaderamente, tú eres Hijo de Dios.»*
PENSAMIENTO DEL DÍA
*Cuando necesito ayuda, Jesús me tiende la mano.*
OREMOS
Por alguien que ha sido de gran ayuda para nosotros.
LA BIBLIA EN UN AÑO
Hoy leemos:
*Isaías 13, 14, 15, 16, 17.*