*Él SEÑOR es mi pastor; nada me faltará.* - Salmo 23:1
Mi esposa y yo regresábamos a casa tras un viaje a Nueva York. En la zona de cotejo del aeropuerto, fuimos a buscar una silla de ruedas para mi esposa. Mientras esperábamos, observamos a las personas a nuestro alrededor, entre ellas una mujer con un vestido de colores vivos y festivos —rojo, azul, amarillo y púrpura— con una cubierta para la cabeza y un chal. Su esposo estaba junto a ella en el área de espera.
Después de un rato, él sacó de su bolsa de viaje lo que pareció ser una toalla. Pensé: «¿Qué va a hacer con eso?». La extendió en el suelo y se situó mirando en una dirección específica. Luego, se arrodilló, tocando el suelo con la cabeza. En ese momento comprendí que estaba realizando sus oraciones diarias — sobre una alfombrita de oración, no una toalla. Continuó orando mientras mi esposa y yo esperábamos la silla de ruedas.
Admiré la devoción de ese hombre, especialmente en un aeropuerto tan concurrido. *Mientras lo veía orar, sentí el impulso de orar en silencio el Salmo 23.* La primera carta a los Tesalonicenses 5:17 nos llama a *orar sin cesar.* Al principio,esto podría parecer un desafío abrumador, pero muchas cosas pueden motivarnos a orar: el ruido de una sirena, una noticia en la prensa, una persona que sufre — o la oportunidad de presenciar la vida de oración de otra persona en un lugar inesperado.
ORACIÓN
Dios, Creador de los cielos y la tierra, gracias por Cristo Jesús quien nos dijo: *todo lo que pidan al Padre en mi nombre, yo lo haré.* Ayúdanos a amar y a orar los unos por los otros. En el Nombre de JESÚS. Amén.
LECTURA
Salmo 23:1-6 NVI
[1] *El Señor es mi pastor, nada me falta;* [2] en verdes pastos me hace descansar. Junto a tranquilas aguas me conduce; [3] me infunde nuevas fuerzas. Me guía por sendas de justicia haciendo honor a su nombre. [4] *Aun si voy por valles tenebrosos, no temeré ningún mal porque tú estás a mi lado; tu vara y tu bastón me reconfortan.*
[5] Dispones ante mí un banquete en presencia de mis enemigos. Has ungido con aceite mi cabeza; has llenado mi copa a rebosar.
[6] *Seguro estoy de que la bondad y el amor me seguirán todos los días de mi vida; y en la casa del Señor habitaré para siempre.*
PENSAMIENTO DEL DÍA
Dios nos escucha en todo lugar
OREMOS
*Por el bien y la bendición de JESÚS para cada familia del fraccionamiento donde vivo, aunque no los conozca.*
LA BIBLIA EN UN AÑO
Hoy leemos:
*2 Crónicas 27; Isaías 9, 10, 11, 12.*