*¿No saben que en una carrera todos los corredores compiten, pero solo uno obtiene el premio? Corran, pues, de tal modo que lo obtengan.* - 1ª a los Corintios 9:24 (NVI)
*«¡Queda un kilómetro!»,* gritó el cronometrador mientras yo cruzaba la marca de una carrera de cinco kilómetros. Estaba cansado, pero mantuve la vista en la meta y mi mente enfocadAo en ganar el premio. Corría con la expectativa de obtener la recompensa que supone ser el primero en cruzar la línea de la meta. *Me había preparado durante meses para este día.*
Al principio, otros corredores se me adelantaron, pero mantuve mi propio ritmo. Mientras afrontaba las cuestas, pensé en abandonar la carrera. *Los últimos cien metros fueron los más duros. Mi respiración era pesada y me dolían las piernas. Pero, los ánimos de las personas apostadas a lo largo del camino me impulsaron a continuar. Terminé con fuerza y obtuve el premio.*
El apóstol Pablo compara la vida cristiana con una carrera. *.Debemos correr el trayecto que se nos ha señalado con propósito y perseverancia.* Para correr con energía, *es fundamental ejercitar las disciplinas espirituales, la oración, el estudio bíblico y la adoración.* Todos rendiremos cuentas ante Cristo y seremos recompensados por la forma en que hemos vivido. *Cuando me presente ante Cristo, deseo recibir su aprobación y obtener las recompensas por una vida de fe y de obediencia.*
ORACIÓN
Señor JESÚS, corriste la carrera y de la tuba resucitaste victorioso, *ayúdanos a recorrer con vigor el camino de la vida para honrarte y recibir nuestra recompensa eterna.* En tu Nombre oramos. Amén.
LECTURA
Primera carta de san Pablo a los Corintios 9:24-27
[24] ¿Acaso no saben ustedes que, aunque todos corren en el estadio, solamente uno se lleva el premio? *Corran, pues, de tal manera que lo obtengan.*
[25] Todos los que luchan, se abstienen de todo. Ellos lo hacen para recibir una corona corruptible; *pero nosotros, para recibir una corona incorruptible.*
[26] *Así que yo corro y lucho, pero no sin una meta definida;* no lo hago como si estuviera golpeando el viento; [27] más bien, golpeo mi cuerpo y lo someto a servidumbre, no sea que después de haber predicado a otros yo mismo quede eliminado.
PENSAMIENTO DEL DÍA
*Perseveremos en el camino que Cristo ha trazado para nosotros.*
OREMOS
Por los que han decidido correr la carrera cristiana.
LA BIBLIA EN UN AÑO
Hoy leemos:
*2 Reyes 15;*
*2 Crónicas 26.*