*Guarda silencio ante el SEÑOR y espera en Él con paciencia; ...* - Salmo 37:7 (NVI)
El verano pasado mi auto se averió en una carretera remota durante una mudanza de larga distancia. No había servicio celular disponible y la ciudad más cercana se encontraba a varios kilómetros. Sentía que mi ansiedad aumentaba.
En esa pausa forzada, no tuve más remedio que quedarme quieta. Me senté sobre el capó del auto y observé el cielo azul cambiar a un naranja brillante. El silencio era inquietante al principio. Estaba acostumbrada al movimiento constante y a un ritmo de trabajo continuo. Sin embargo, a medida que pasaban los minutos, comencé a notar el suave vaivén de las flores silvestres meciéndose con la brisa, el canto de las aves regresando a sus nidos y el aire fresco vespertino que acariciaba mi piel.
Una hora después, un amable agricultor se detuvo para ayudarme y pronto estaba de vuelta en mi camino. Pero aquella pausa inesperada me enseñó algo valioso sobre la espera. El Salmo 37:7 aconseja esperar con paciencia mientras atravesamos situaciones difíciles. *La avería de mi auto me demostró que esperar no es solo una interrupción; es una invitación a percibir la presencia de Dios.*
Ahora, cuando enfrento demoras —en el tráfico, las tiendas o momentos importantes de la vida *— intento recibirlas como momentos de quietud con Dios. En lugar de llenar cada pausa con un sinfín de cosas, las convierto en santuarios de paz.*
ORACIÓN
Dios paciente, llena nuestros momentos de espera con tu presencia. Transforma nuestras demoras en oportunidades para comunión contigo. En el Nombre de JESÚS. Amén.
LECTURA
Salmo 37:1-9 NVI
[1] No te enojes a causa de los malvados ni envidies a los malhechores;
[2] porque pronto se marchitan, como la hierba; como la hierba verde, pronto se secan. [3] *Confía en el SEÑOR y haz el bien; establécete en la tierra y mantente fiel.* [4] *Deléitate en el SEÑOR y Él te concederá los deseos de tu corazón.*
[5] *Encomienda al SEÑOR tu camino; confía en Él y Él actuará.* [6] Hará que tu justicia resplandezca como el alba; tu justa causa, como el sol de mediodía. [7] *Guarda silencio ante el SEÑOR y espera en Él con paciencia; no te enojes ante el éxito de otros, de los que maquinan planes malvados.*
[8] Refrena la ira, deja la furia; no te enojes, pues esto conduce al mal. [9] Porque los malvados serán exterminados, pero los que esperan en el SEÑOR heredarán la tierra.
PENSAMIENTO DEL DÍA
*La pausa de hoy puede ser una invitación a percibir la presencia de Dios.*
OREMOS
*Por aprender a esperar en el SEÑOR y ser pacientes.*
LA BIBLIA EN UN AÑO
Hoy leemos:
*2 Reyes 12, 13;*
*2 Crónicas 24.*