BAJO LA GRACIA DE DIOS

Escrito el 30/05/2026
P. Miguel Blanco

 

*Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad.* - 2ª a los Corintios 12:9 (RVR)

 

Cierto día en que viajaba en el transporte público con mi madre, platicábamos de la realidad que vivíamos como familia. En ese tiempo era un muchacho que tenía muchas preguntas sin responder. Le decía a Dios por qué no podía vivir como mis amigos, por qué nuestra vida tenía diferencias que no lograba entender. Luego de mi momento de queja y de reproche, mi madre con voz suave me dice: *«Cuéntaselo a Dios en oración».*

 

En un momento del viaje me percaté que en el asiento delantero del transporte había un papel arrugado y escondido. Al momento de tomar ese papel y abrirlo, descubrí que era un texto bíblico que decía: *«Bástate mi gracia».* Miré fijamente a mi madre y me sorprendí al saber que Dios estaba respondiendo de esa manera mi queja con aquel versículo bíblico. *«No necesitas decir nada»; dijo mi madre y sonreímos.*

 

*En nuestra vida siempre existen momentos en los cuales nuestra humanidad y vida espiritual entran en conflicto. Y no nos damos cuenta que solo la gracia de Dios es la que día a día nos sostiene. Dios siempre está atento y consciente de nuestra condición, solamente escuchemos y veamos cómo el Espíritu Santo puede hablar a nuestras vidas.*

 

ORACIÓN 

Amado Padre celestial, *gracias por mirarme con misericordia y poder confiar que cada día tu gracia y tu misericordia me sostienen.* Que nunca deje de dudar de tu amor eterno. En el nombre de Jesús. Amén.

 

LECTURA 

Segunda carta de San Pablo a los Corintios 12:1-9

[1] En realidad, nada gano con vanagloriarme. Sin embargo, ahora voy a hablar de las visiones y de las revelaciones del Señor. [2] Sé de un hombre en Cristo, que hace catorce años fue arrebatado hasta el tercer cielo (sólo Dios sabe si esto ocurrió físicamente o no), 

[3] y sé que ese hombre (sólo Dios sabe si esto ocurrió físicamente o no), 

[4] fue arrebatado al paraíso, donde oyó palabras inefables que a ningún hombre se le permite pronunciar. [5] De ese hombre puedo jactarme; *pero de mí mismo, sólo me jactaré de mis debilidades.* [6] Sin embargo, no sería insensato de mi parte el querer jactarme, porque estaría diciendo la verdad; pero prefiero no hacerlo, para que nadie piense de mí más de lo que ve u oye de mí. [7] Y para que no me exaltara demasiado por la grandeza de las revelaciones, se me clavó un aguijón en el cuerpo, un mensajero de Satanás, para que me abofetee y no deje que yo me enaltezca. [8] Tres veces le he rogado al Señor que me lo quite, 

[9] *pero Él me ha dicho: «Con mi gracia tienes más que suficiente, porque mi poder se perfecciona en la debilidad.» Por eso, con mucho gusto habré de jactarme en mis debilidades, para que el poder de Cristo repose en mí.*

 

PENSAMIENTO DEL DÍA 

*Nunca olvidemos que solo la gracia de Dios nos sostiene.*

 

OREMOS 

Por los jóvenes en busca de respuestas a sus incertidumbres y futuro.

 

LA BIBLIA EN UN AÑO 

Hoy leemos:

*Salmo 119*