*La luz de los ojos alegra el corazón, y las buenas noticias fortalecen los huesos.* - Proverbios 15:30 (RVC)
Me dirigía a la línea de cajas, feliz porque había solo una persona delante de mí. Al llegar mi turno, la cajera dijo: *«Gracias por sonreírme al unirse a la fila. ¡Gracias!».*
No estaba consciente de mi expresión y no había dicho ni una palabra. Pero a medida que las personas llegan a la línea de cajas cada día, ella presta atención a sus expresiones y apariencias. Su comentario dejó una impresión en mi mente y mi corazón que espero no olvidar.
*Mantuvimos una breve conversación. Supe que su nieta tiene una dificultad de aprendizaje y problemas en la escuela. Le prometí orar por la niña. Ahora, cuando voy al supermercado, busco pasar por la línea de esta cajera para saber cómo están y hacerle saber que sigo orando por ellas.*
Aquel encuentro inicial me hizo comprender que al encontrarnos con personas durante el día vamos causando una impresión, aun cuando no decimos ni una palabra. *Una sonrisa puede ser un mensaje de Dios que enviemos a otras personas. De hecho, es posible que el único evangelio que algunas personas encuentren alguna vez seamos usted y yo.*
ORACIÓN
*Dios de amor, ayúdanos a ser sensibles al sufrimiento de otras personas y danos palabras de consuelo para ellas.* En el Nombre de JESÚS oramos. Amén.
LECTURA
Proverbios 15:13-15 NVI
[13] *El corazón alegre se refleja en el rostro, el corazón dolido deprime el espíritu.* [14] El corazón entendido va tras el conocimiento; la boca de los necios se nutre de tonterías. [15] *Para el afligido todos los días son malos; para el que es feliz, todos son de fiesta.*
PENSAMIENTO DEL DÍA
*Que nuestros rostros reflejen la paz y amor de Jesucristo; que nuestras palabras sean de fe y de esperanza en Él.*
OREMOS
Por los cajeros y el personal de tiendas departamentales.
LA BIBLIA EN UN AÑO
Hoy leemos:
*2 Samuel 16, 17, 18.*