*…aun así, yo me regocijaré en el SEÑOR. ¡Me alegraré en el Dios de mi salvación!* - Habacuc 3:18 (NVI)
Mi hija comenzó a sufrir convulsiones desde la primera semana de vida, pero los médicos no encontraban la causa. Mi esposo y yo estábamos muy ansiosos considerando lo incierto de su futuro. *Un día, los dos lloramos y oramos: «Señor Jesús, ella es tu hija. Sabemos que la amas mucho más de lo que nosotros podríamos amarla. Aceptaremos tu voluntad». Estábamos aterrados porque nuestra pequeña podría tener consecuencias graves. Y sin embargo la entregamos al cuidado de Dios, sabiendo que, cualquiera fuera el resultado, Dios estaría con nosotros.*
Habacuc fue profeta en una época difícil en la historia judía. El rey era malvado y el pueblo adoraba a falsos dioses. Se enfrentaban a una crisis económica y eran atacados por los soldados babilonios. Habacuc estaba desesperado y, sin embargo, oró proclamando que Dios estaba en control. Aunque las cosechas no prosperaran y el ganado muriese, él se gozaría en la fuerza del SEÑOR y en su salvación. Finalmente, Habacuc fue convencido de que podría confiar en el cuidado de Dios, a pesar de las circunstancias que reinaran.
*Tras el nacimiento de nuestra hija, mi familia también enfrentó dificultades y confusión. Sin embargo, al igual que Habacuc, oramos con palabras de sumisión en humildad, confiando nuestra hija al SEÑOR. Finalmente, ella se recuperó con medicación. ¡Gracias sean dadas a Dios!*
ORACIÓN
*Amado Señor, aceptamos toda dificultad que aparezca porque sabemos que tu fortaleza nos acompaña siempre.* En el Nombre de JESÚS oramos. Amén.
LECTURA
Habacuc 3:16-19 NVI
[16] Al oírlo, se estremecieron mis entrañas; a su voz, me temblaron los labios; la debilidad entró en los huesos y se me aflojaron las piernas. Pero yo espero con paciencia el día en que la calamidad vendrá sobre la nación que nos invade. [17] *Aunque la higuera no florezca ni haya frutos en las vides; aunque falle la cosecha del olivo y los campos no produzcan alimentos; aunque en el redil no haya ovejas ni vaca alguna en los establos;* [18] *aun así, yo me regocijaré en el SEÑOR. ¡Me alegraré en el Dios de mi salvación!* [19] El SEÑOR y Dios es mi fuerza; da a mis pies la ligereza de una gacela y me hace caminar por las alturas. Al director musical. Sobre instrumentos de cuerda.
PENSAMIENTO DEL DÍA
Puedo gozarme aún en situaciones difíciles porque Dios está conmigo.
OREMOS
Por los padres de niños y niñas enfermos.
LA BIBLIA EN UN AÑO
Hoy leemos:
*Salmos 106, 107.*