*La palabra del SEÑOR a Ezequiel: «Yo he buscado entre ellos a alguien que construya un muro y se ponga en la brecha delante de mí por mi tierra, para que no la destruya. ¡Y no lo he hallado!».* - Ezequiel 22:30 (NVI)
El verano pasado, mientras mi esposo y yo paseábamos a nuestro perro, vimos una malvarrosa creciendo al borde de la calle. La planta se erguía alta, encajada en un espacio donde se unían dos secciones de concreto de la acera. Era un lugar inusual para encontrar una planta en flor. Durante el verano, me maravillé al ver cómo la planta florecía con flores rosas, atrayendo mariposas y conmoviendo a todo el vecindario. Los ciclistas se movían al centro de la calle para evitar golpear la planta en flor. Los vecinos se congregaban cerca y regaban la malvarrosa. El día de la recolección de basura, observé, nerviosa, el camión de limpieza que se acercaba. Mi estómago se calmó al ver cómo el operador de la máquina evitó la planta.
Esta pequeña planta me recordó la historia de Ezequiel 22, donde *Dios buscaba en Jerusalén personas dispuestas a ponerse en la brecha (parte derribada) del muro. Dios buscaba personas dispuestas a marcar la diferencia y a mantenerse firmes contra el pecado cuando nadie más lo hacía.*
Dios todavía *busca personas dispuestas a ponerse firmes y marcar una diferencia. Puede significar hacer lo inusual o lo incómodo. Puede significar ir a lugares inesperados o hablar con alguien que es difícil.*
El pecado y la maldad, la indiferencia hacia Dios y sus valores, siempre trae consecuencias hacia las personas y las naciones, *pero el SEÑOR busca personas que se levanten y enciendan la Luz del evangelio, que proclamen el camino y el arrepentimiento, quien ore e interceda para que la misericordia de Dios se extienda, y venga el arrepentimiento, el perdón y tiempos de refrigerio espiritual.*
ORACIÓN
Dios de fortaleza, enséñanos cómo ponernos en la brecha y marcar la diferencia contigo y a favor de ti. En el Nombre de JESÚS. Amén.
LECTURA
Ezequiel 22:23-30 NVI
[23] La Palabra del SEÑOR vino a mí y me dijo: [24] «Hijo de hombre, dile a Israel: “Tú eres una tierra que no ha sido purificada ni mojada por la lluvia en el día de la ira”.
[25] Hay una conspiración de sus príncipes en la que, como leones rugientes que despedazan su presa, devoran a la gente, se apoderan de las riquezas, de los objetos de valor y aumentan el número de viudas. [26] Sus sacerdotes violan mi Ley y profanan mis objetos sagrados. Ellos no hacen distinción entre lo sagrado y lo profano ni enseñan a otros la diferencia entre lo puro y lo impuro. Tampoco prestan atención a mis sábados; he sido profanado entre ellos. [27] Los oficiales de la ciudad son como lobos que desgarran a su presa; siempre están listos a derramar sangre y a destruir vidas, con tal de lograr ganancias injustas. [28] Los profetas todo lo disfrazan mediante visiones falsas y predicciones mentirosas. Alegan que lo ha dicho el SEÑOR y Dios, cuando en realidad el SEÑOR no les ha dicho nada. [29] Los terratenientes roban y extorsionan a la gente, explotan al indigente y al pobre, y maltratan injustamente al extranjero.
[30] *»Yo he buscado entre ellos a alguien que construya un muro y se ponga en la brecha delante de mí por mi tierra, para que yo no la destruya. ¡Y no lo he hallado!*
PENSAMIENTO DEL DÍA
¿Ante el pecado y la maldad, me pongo en la brecha para interceder ante Dios?
OREMOS
Por la misericordia de Dios para nuestra nación.
LA BIBLIA EN UN AÑO
Hoy leemos:
*Salmos 102, 103, 104.*