LO POCO QUE DAMOS

Escrito el 28/04/2026
P. Miguel Blanco

 

*Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre.* - 2ª a los Corintios 9:7 (RVR)

 

Un día ya de noche, mi hijo de 10 años y yo regresábamos a casa viajando de otra ciudad y nos detuvimos para comprar algo de comer para mi hijo. El restaurante estaba lleno, pero esperamos pacientemente y le conseguí un plato de arroz con pollo. Se estaba haciendo tarde y regresamos a nuestro auto para que él comiera en el camino a casa. De repente, una niña corrió hacia nosotros con la mano extendida, pidiendo de comer. Sin pensarlo dos veces, mi hijo colocó el paquete de comida en las manos de la niña.

 

En ese momento me acordé de otro niño generoso que dio su comida de cinco panes pequeños y dos pececillos a Jesús cuando había una multitud de más de cinco mil personas para alimentar. El muchacho no guardó su comida, aunque el debió estar cansado y hambriento. Jesús dio gracias a Dios por la comida, y fue suficiente. ¡Incluso, sobró! Mi hijo no resolvió todos los problemas de los niños que viven en las calles en la India, ni siquiera para esa niña. Hizo lo que pudo. *Si podemos ser generosos en los asuntos pequeños, el Señor Jesucristo tomará lo poco que ofrecemos y lo multiplicará.*

 

ORACIÓN 

*Dios de amor, ayúdanos a llegar a otras personas con todo lo que tenemos, incluso cuando solo tenemos una pequeña contribución que hacer.* En el Nombre de JESÚS. Amén.

 

LECTURA 

Evangelio según San Juan 6:1-14

[1] Después de esto, Jesús se dirigió al otro lado del lago de Galilea, el lago de Tiberias. [2] Y una gran multitud lo seguía, porque veía las señales que hacía en los enfermos. 

[3] Entonces Jesús subió a un monte, y se sentó allí con sus discípulos. [4] Ya estaba cerca la pascua, la fiesta de los judíos. [5] Cuando Jesús alzó la vista y vio que una gran multitud se acercaba a él, le dijo a Felipe: «¿Dónde compraremos pan, para que éstos coman?» [6] Pero decía esto para ponerlo a prueba, pues él ya sabía lo que estaba por hacer. [7] Felipe le respondió: «Ni doscientos días de sueldo bastarían para que cada uno de ellos recibiera un poco de pan.» 

[8] Andrés, que era hermano de Simón Pedro y uno de sus discípulos, le dijo: 

[9] *«Aquí está un niño, que tiene cinco panes de cebada y dos pescados pequeños; pero ¿qué es esto para tanta gente?»* 

[10] Entonces Jesús dijo: «Hagan que la gente se recueste.» Había mucha hierba en aquel lugar, y se recostaron como cinco mil hombres. [11] *Jesús tomó aquellos panes, y luego de dar gracias los repartió entre los discípulos, y los discípulos entre los que estaban recostados. Esto mismo hizo con los pescados, y les dio cuanto querían.*

[12] Cuando quedaron saciados, les dijo a sus discípulos: *«Recojan los pedazos que sobraron, para que no se pierda nada.»* 

[13] Entonces ellos recogieron los pedazos que de los cinco panes de cebada les sobraron a los que habían comido, y con ellos llenaron doce cestas. [14] Al ver aquellos hombres la señal que Jesús había hecho, dijeron: «Verdaderamente, éste es el profeta que había de venir al mundo.»

 

PENSAMIENTO DEL DÍA 

*Las acciones pequeñas y amables hechas en el Nombre de Jesús, marcan una gran diferencia.*

 

OREMOS 

Por los niños sin hogar.

 

LA BIBLIA EN UN AÑO 

Hoy leemos:

*Salmos 92, 93.*