*Pero Él da mayor gracia. Por esto dice: Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes.* - Santiago 4:6 (RVR)
El relato de la Cena del Señor aparece en los cuatro evangelios. Sin embargo, el evangelio de Lucas incluye un pasaje que no se menciona en los otros tres.
Lucas escribe que los discípulos discutieron sobre cuál de ellos sería considerado el más importante. Me parece interesante que se jactaban orgullosamente de quien sería el mayor en el Reino, mientras Jesús el Rey de reyes estaba haciendo exactamente lo contrario. *En un notable acto de humildad, Jesús sorprendió a sus discípulos quitándose la túnica y lavándoles los pies.* La humildad fue despreciada en el mundo antiguo como un signo de debilidad. Sin embargo, Jesús voluntariamente hizo una tarea generalmente realizada por los siervos más humildes. A pesar de que estaba a solo unas horas de su crucifixión, *Jesús quería asegurarse de que sus seguidores aprendieran una lección importante sobre el servir a los demás.*
Puedo identificarme con el relato porque yo también he luchado con el orgullo. Creo que muchos de nosotros lo hemos hecho, ya que la cultura occidental a menudo nos anima a centrarnos en nosotros mismos, frecuentemente, en nuestras actitudes y comentarios hacia otros, se permea nuestro orgullo, vanidad y soberbia. *Pero cuando buscamos orientación en la Biblia, encontramos que el sistema de valores de Dios a menudo contradice lo que el mundo practicamos.*
*Jesús nos muestra que el camino a la grandeza en el reino de Dios descansa en la humildad y el servicio.*
ORACIÓN
Oh, Dios, guíanos a vivir de la manera que tu Hijo Jesús nos mostró. *Ayúdanos a centrarnos en servir humildemente a otras personas para honrar tu Nombre.* En el Nombre de JESÚS. Amén.
LECTURA
Evangelio según San
Juan 13:1-17 NVI
[1] Se acercaba la fiesta de la Pascua. Jesús sabía que le había llegado la hora de abandonar este mundo para volver al Padre. Y habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, *los amó hasta el fin.* [2] Llegó la hora de la cena. El diablo ya había incitado a Judas Iscariote, hijo de Simón, para que traicionara a Jesús. [3] *Sabía Jesús que el Padre había puesto todas las cosas bajo su dominio, y que había salido de Dios y a él volvía;* [4] así que se levantó de la mesa, se quitó el manto y se ató una toalla a la cintura.
[5] *Luego echó agua en un recipiente y comenzó a lavarles los pies a sus discípulos y a secárselos con la toalla que llevaba a la cintura.* [6] Cuando llegó a Simón Pedro, este dijo: —¿Y tú, Señor, me vas a lavar los pies a mí? [7] —Ahora no entiendes lo que estoy haciendo —respondió Jesús—, pero lo entenderás más tarde. [8] —¡No! —protestó Pedro—. ¡Jamás me lavarás los pies! Jesús contestó: —Si no te los lavo, no tendrás parte conmigo. [9] Simón Pedro dijo: —Entonces, Señor, ¡no solo los pies, sino también las manos y la cabeza! [10] —El que ya se ha bañado no necesita lavarse más que los pies —le contestó Jesús—; pues ya todo su cuerpo está limpio. Y ustedes ya están limpios, aunque no todos. [11] Jesús sabía quién lo iba a traicionar y por eso dijo que no todos estaban limpios.
[12] Cuando terminó de lavarles los pies, se puso el manto y volvió a su lugar. Entonces les dijo: —¿Entienden lo que he hecho con ustedes?
[13] *Ustedes me llaman Maestro y SEÑOR y dicen bien, porque lo soy.*
[14] Pues, si yo, el SEÑOR y el Maestro, les he lavado los pies, *también ustedes deben lavarse los pies los unos a los otros.* [15] Les he puesto el ejemplo, para que hagan lo mismo que yo he hecho con ustedes. [16] *Les aseguro que ningún siervo es más que su amo y ningún mensajero es más que el que lo envió.* [17] ¿Entienden esto? Dichosos serán si lo ponen en práctica.
PENSAMIENTO DEL DÍA
*Dios define la grandeza por el servicio, no por el estatus.*
OREMOS
*Por vencer nuestro orgullo,* y no tener un concepto más alto de nosotros mismos, que el que debemos tener.
LA BIBLIA EN UN AÑO
Hoy leemos:
*Deuteronomio 24, 25, 26, 27.*