*No se trata de lo que el hombre ve; pues el hombre se fija en las apariencias, pero yo me fijo en el corazón.* - 1º de Samuel 16:7 (DHH)
Tengo lunares, manchas rojas, manchas oscuras, lesiones benignas y más. A veces siento vergüenza de tener estas marcas no deseadas. Durante años he consultado dermatólogos para eliminar muchas de estas imperfecciones.
En una visita médica, uno de mis médicos notó cuan suave e hidratada estaba mi piel. Otro dijo que tenía un excelente tono muscular en mis brazos y que seguramente estaba haciendo ejercicios. Aprecié que pudiese ver más allá de las cosas que me molestan tanto y enfocarse en lo positivo, como el esfuerzo que pongo en cuidar mi cuerpo.
¿Acaso no es esto lo que hace Dios? *Dios mira más allá de nuestras imperfecciones y ve lo bueno — siempre nos alienta a realizar el mejor esfuerzo y luego nos apoya para avanzar. De hecho, en 1º de Samuel 16:7, se le indica a Samuel a no considerar la apariencia exterior de una persona, sino mirar el corazón de la persona como lo hace Dios.*
Estoy agradecida de poder servir al SEÑOR sin importar mi apariencia exterior. *Estoy aun más agradecida de que Dios nos ama y nos acepta a cada uno de nosotros tal como somos, y a través de Jesucristo nos transforma cada día a Su imagen.*
ORACIÓN
*Señor bondadoso, gracias por mirar más allá de nuestros defectos y examinar nuestros corazones para descubrir lo bueno que Tú puedes hacer dentro de nosotros.* En el Nombre de JESÚS oramos. Amén.
LECTURA
Primer libro de Samuel 16:1-13
[1] Un día, el SEÑOR le dijo a Samuel: «¿Hasta cuándo vas a estar triste por causa de Saúl? ¿No recuerdas que yo lo deseché como rey de Israel? Mejor llena de aceite tu cuerno, y ve a Belén; allí, vas a visitar a Yisaí, porque uno de sus hijos será el próximo rey de Israel.» [2] Y Samuel le preguntó: «¿Con qué pretexto voy a ir? Si Saúl llega a saber a qué voy, de seguro me matará.» El SEÑOR le respondió: «Llévate una becerra de la vacada, y di que vas a ofrecerme un sacrificio. [3] Llama luego a Yisaí para que te acompañe en el sacrificio, y allí te diré lo que tienes que hacer, y consagrarás como rey a quien yo te diga.» [4] Y Samuel hizo lo que el SEÑOR le dijo. En cuanto llegó a Belén, los ancianos de la ciudad salieron temerosos a recibirlo, y le preguntaron: «¿Vienes con intenciones pacíficas?» [5] Y Samuel les respondió: «Sí, vengo a ofrecer un sacrificio al SEÑOR. Purifíquense y acompáñenme.» Y Samuel purificó también a Yisaí y a sus hijos, y los invitó al sacrificio. [6] Y cuando todos estuvieron reunidos, Samuel vio a Eliab, y pensó: «Seguramente, éste es el que Dios ha escogido.» [7] *Pero el SEÑOR le dijo: «No te dejes llevar por su apariencia ni por su estatura, porque éste no es mi elegido. Yo soy el SEÑOR, y veo más allá de lo que el hombre ve. El hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero yo miro el corazón.»* [8] Luego Yisaí llamó a Abinadab, y lo puso enfrente de Samuel, pero éste dijo: «Tampoco éste es el elegido del SEÑOR.»
[9] Yisaí presentó también a Samá, y Samuel repitió que tampoco éste era el elegido del SEÑOR.
[10] Yisaí le presentó a siete de sus hijos, pero Samuel le dijo que el SEÑOR no había elegido a ninguno de ellos.
[11] Y le preguntó: «¿Éstos son todos tus hijos?» Yisaí respondió: «Falta uno, que es el menor, pero él anda cuidando las ovejas.» Y Samuel le dijo: «Manda a traerlo, porque sin él no podemos sentarnos a la mesa.» [12] Yisaí mandó a traerlo, y cuando éste llegó lo invitó a pasar. Era un jovencito rubio, de hermosos ojos y de agradable apariencia. Entonces el SEÑOR le dijo a Samuel: *«Éste es mi elegido. Levántate y conságralo.»*
[13] Samuel tomó entonces el cuerno en donde llevaba el aceite, *y lo ungió como rey en presencia de sus hermanos. Y a partir de ese día el Espíritu del SEÑOR estuvo sobre David.*
PENSAMIENTO DEL DÍA
*Dios no mira lo que aparentamos, Él mira nuestro corazón.*
OREMOS
*Por ver lo que Dios mira en cada persona.*
LA BIBLIA EN UN AÑO.
Hoy leemos;
*Deuteronomio 17, 18, 19, 20.*