*Ni las tinieblas serían oscuras para ti y aun la noche sería clara como el día. ¡Lo mismo son para ti las tinieblas que la luz.*
- Salmo 139:12 NVI
Vivo en Uusimaa, Finlandia el extremo norte A medida que se acerca el invierno, las noches se alargan y toda la creación parece estar dormida. La gente parece abatida. Se puede observar en sus rostros. Se ve en la forma en que se preparan para enfrentar el viento y caminan mirando al suelo, concentrados solo en llegar a su destino.
Sintiendo el peso de esta fatiga, decidí ir el domingo a orar en la iglesia. El pastor oró por mí y luego hizo una pausa. Todavía recuerdo lo que dijo: *«¡La primavera está en camino!».* Tenía razón. Con el tiempo, el cielo se volvió azul y los días se hicieron más largos. Las personas empezaban a sonreír y se paraban a conversar en las calles.
Así también puede ser en nuestra vida espiritual. *Jesús nunca dijo que el camino estrecho sería fácil. Al contrario, nos dijo que anticipáramos problemas y advirtió que el camino por delante sería exigente. Pero Jesús prometió que estaría con nosotros por todo el camino.* Qué consuelo es saber que no se espera que caminemos solos por este camino. Y así es como encontramos gozo incluso cuando todavía es invierno. *A través de la fe nos aferramos a la seguridad de que el Señor está con nosotros, y la primavera está en camino.*
ORACIÓN
Dios creador del cielo y de la tierra, ayúdanos a fijar nuestros ojos en ti, sabiendo que estás con nosotros incluso cuando sentimos que la noche es larga. En el Nombre de JESÚS oramos. Amén.
LECTURA
Salmo 139:1-12 NVI
[1] SEÑOR, tú me examinas y me conoces. [2] Sabes cuándo me siento y cuándo me levanto; aun a la distancia me lees el pensamiento. [3] Mis trajines y descansos los conoces; todos mis caminos te son familiares. [4] No me llega aún la palabra a la lengua cuando tú, SEÑOR, ya la sabes toda. [5] *Tu protección me envuelve por completo; me cubres con la palma de tu mano.* [6] Conocimiento tan maravilloso rebasa mi comprensión; tan sublime es que no puedo entenderlo.
[7] ¿A dónde podría alejarme de tu Espíritu? ¿A dónde podría huir de tu presencia? [8] Si subiera al cielo, allí estás tú; si tendiera mi lecho en el fondo de los dominios de la muerte, también estás allí. [9] Si me elevara sobre las alas del alba, o me estableciera en los extremos del mar,
[10] aun allí tu mano me guiaría, ¡me sostendría tu mano derecha! [11] Y si dijera: «Que me oculten las tinieblas; que la luz se haga noche en torno mío». [12] Ni las tinieblas serían oscuras para ti y aun la noche sería clara como el día. ¡Lo mismo son para ti las tinieblas que la luz!
PENSAMIENTO DEL DÍA
*«Ya ha pasado el invierno, la lluvia ha cesado y se fue»* (Cantares 2:11).
OREMOS
Por quienes sufren depresión.
LA BIBLIA EN UN AÑO
Hoy leemos:
*Números 14, 15; Salmo 90.*