Bendice, alma mía, al SEÑOR. SEÑOR Dios mío, mucho te has engrandecido; te has vestido de gloria y de magnificencia. - Salmo 104:1
Hace algunos años, unos amigos solían invitarnos, a mi hijo y a mí, a una casa junto a un lago. La pasábamos muy bien, pero mi momento favorito era cuando al caer la tarde, los adultos tomábamos algunas bebidas calientes, bocadillos y nos subíamos al bote. Navegábamos hasta el medio del lago para ver el atardecer.
Aún hoy me gusta salir al aire libre y disfrutar las maravillas y la hermosura de la creación de Dios: una mañana fresca a principios de la primavera, una tormenta bienvenida en medio de un verano sofocante, el cantar de los pájaros mientras una brisa suave se desliza entre las copas de los árboles, el manto de la nieve que acaba de caer. Nos rodean la majestad y el esplendor del SEÑOR y disfrutarlos es una experiencia que me conmueve. Es una de las razones por la que amo leer la Biblia, especialmente los Salmos. Me alientan las emociones profundas y genuinas expresadas por los salmistas al referirse a la creación. La vida cotidiana puede ser tan ajetreada que nos negamos a tomar un momento para sumergirnos en la obra artesana del SEÑOR, los signos visibles de que Dios está siempre presente en nuestras vidas.
ORACIÓN
Creador de todo, te agradecemos por revelar tu gloria a través de tu creación y de tu Palabra. Que seamos capaces de recordar disfrutar de tu gloria y sabiduría al empaparnos de la calidez y aliento que nos brinda tu presencia. En el Nombre de JESÚS. Amén.
LECTURA
Salmo 96:1-10 NVI
[1] ¡Canten al SEÑOR un cántico nuevo! ¡Canten al SEÑOR, habitantes de toda la tierra! [2] ¡Canten al SEÑOR, alaben su nombre! ¡Proclamen día tras día su salvación!
[3] Anuncien su gloria entre las naciones, sus maravillas a todos los pueblos.
[4] ¡Grande es el SEÑOR y digno de alabanza, más temible que todos los dioses! [5] Todos los dioses de las naciones son ídolos, pero el SEÑOR ha hecho los cielos. [6] El esplendor y la majestad son sus heraldos; hay poder y belleza en su santuario. [7] ¡Tributen al SEÑOR, pueblos todos! ¡Tributen al SEÑOR la gloria y el poder! [8] ¡Tributen al SEÑOR la gloria que merece su nombre! ¡Traigan sus ofrendas y entren en sus atrios! [9] ¡Póstrense ante el SEÑOR en la hermosura de su santidad! ¡Tiemble delante de él toda la tierra! [10] Digan las naciones: «¡El SEÑOR reina!». Ha establecido el mundo con firmeza; jamás será removido. Él juzga a los pueblos con equidad.
PENSAMIENTO DEL DÍA
Cada nuevo día podemos experimentar la majestad y el esplendor del SEÑOR.
L
OREMOS
Por quienes hacen algo para cuidar el medioambiente.
LA BIBLIA EN UN AÑO
Hoy leemos:
Éxodo 7, 8, 9.